martes, 23 de septiembre de 2014

Dvorak: Sinfonía Nuevo Mundo (4to mov)



Al compositor checo Antonin Dvorak (1841 - 1904) no le fue fácil aprender alemán. Tampoco componer. Por ello, solo obtuvo su primer reconocimiento público cuando tenía 32 años, aunque había terminado sus estudios en la Escuela de Órgano de Praga a los 18. Durante más de diez años, el autor libró una dura batalla para dominar los entresijos de la composición, cuyo resultado logró plasmar finalmente en una obra coral de 1873, a la que siguieron ese mismo año sus célebres Danzas Eslavas. Pero de ahí en más, todo fue miel sobre hojuelas.

Beca del gobierno austriaco
Al año siguiente, con el apoyo caluroso de Johannes Brahms, se hizo acreedor de una beca que la ciudad de Viena concedía a jóvenes artistas de escasos recursos. Durante cinco años, Dvorak recibió una pensión anual de 400 florines, una suma enorme comparada con los 10 florines mensuales que hasta ese momento ganaba como organista de la iglesia de San Adalberto, en Praga. A partir de entonces, nada entorpeció su derrotero y para 1878, la carrera del compositor había despuntado definitivamente, tanto en su tierra natal como en el extranjero.

Viaje a Nueva York
Cristalizados sus esfuerzos en la gran obra coral Stabat Mater y en sus ocho sinfonías, nombrado doctor honoris causa de cuanta universidad europea tuvo a bien hacerlo, el año 1891 trajo consigo el reconocimiento internacional indiscutido cuando Jeannette Thurber, fundadora del Conservatorio Nacional de Nueva York, le envió un telegrama invitándolo a hacerse cargo de la dirección del establecimiento. Dvorak, al principio renuente, terminó por aceptar el cargo. Los quince mil dólares anuales ofrecidos eran más de lo que había ganado en toda su vida.


9a Sinfonía "Desde el Nuevo Mundo"
En septiembre de 1892, acompañado de su familia, emprendió el viaje hacia Nueva York. Allí permanecerá dos años, componiendo en 1893 la que quizá sea su obra más popular, la novena Sinfonía en mi menor, por él mismo titulada "Desde el Nuevo Mundo". Estrenada en el Carnegie Hall el 16 de diciembre de 1893, logró un éxito inmediato, y desde entonces se ha querido ver en ella un reflejo del "universo musical americano".
No obstante el interés que Dvorak manifestó por la música negra e indígena de los Estados Unidos, el día antes del estreno, en entrevista para el New York Herald, relativizó ligeramente el influjo de aquella música en su obra:
"No he utilizado ninguna de estas melodías. Solo he escrito temas propios, a los que he incorporado las peculiaridades de la música indígena, y desde el momento que escogí estos temas, los he desarrollado con todos los recursos del ritmo, el contrapunto y el color orquestal modernos".
Movimientos: Adagio - allegro molto / Largo Scherzo / Allegro con fuoco.
Se presenta aquí el cuarto y último movimiento, Allegro con fuoco, en versión de la Filarmónica de Viena dirigida por Herbert von Karajan.


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1 comentario :

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