viernes, 10 de agosto de 2018

Moszkowski: Piano concerto No 2 - Mov I


Moritz Moszkowski, compositor alemán nacido en tierras polacas en la justa mitad del siglo XIX escribió de todo: óperas, ballet, música de cámara, suites orquestales y conciertos para piano y violín, amén de una extensa obra para piano solo. Gran parte de su trabajo, sin embargo, se encuentra hoy en el olvido, ausente del repertorio "tradicional", con excepción de sus miniaturas para piano, de las cuales la popular pieza Etincelles se lleva las palmas, aunque más no sea para dar cierre a una presentación, en plan de bis, o encore.

Moritz Moszkowski, c. 1880
(1853 - 1925)
Convertido en un exitoso pianista a los 30 años, solicitado por las audiencias de toda Europa, Moskowski incursionará en la composición de obras de gran calado. Tres conciertos para piano y orquesta nacerán de su inventiva, el más reconocido de ellos el Concierto No 2, compuesto casi al terminar el siglo, en 1898. Para la época, el autor ha acumulado una considerable fortuna con sus presentaciones y la publicación de sus piezas para piano de salón (las miniaturas entre ellas). Reside en París, o Berlín, es profesor de ambos Conservatorios y va sumando reconocimientos académicos. Incluso en la vida personal, todo va también de maravillas. Lleva un año felizmente casado con Henriette, hermana de la compositora Cécile Chaminade.

No obstante, al final de su vida, todo cambiará, y para mal. Moszkowski no sabrá acomodarse a los tiempos y su música perderá encanto, y sus presentaciones escasearán. En 1910 Henriette lo abandonará por su mejor amigo. Desafortunadas inversiones de su fortuna lo llevarán a la ruina. Moszkowski morirá en la pobreza, en 1925, en París.

Concierto para piano y orquesta No 2, en Mi mayor, op 59
De sus tres conciertos para piano, es prácticamente el único que todavía hoy soporta grabaciones. Es, claramente, su más ambiciosa obra para piano y orquesta. Y un logro no menor en la escritura para el género, quizá el último concierto romántico. No es de extrañar que en los primeros años del siglo XX gozara de cierta popularidad en las salas de concierto europeas, aunque luego de la Primera Guerra todo ello comenzó a desvanecerse. Ya no había lugar para romanticismos.

Dedicada a uno de sus alumnos brillantes, el virtuoso polaco Josef Hofmann, la obra está estructurada en cuatro movimientos (Moderato / Andante / Scherzo - vivace / Allegro deciso), con duración cercana a los 40 minutos.

Se presenta aquí el Primer Movimiento, en versión del maestro italiano Pasquale Iannone acompañado de la Nordwestdeutsche Philharmonie conducida por el director belga Ivan Meylemans.
(Obra completa: https://youtu.be/eh3l8I-JT4Q)



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