jueves, 12 de abril de 2012

Chopin: Estudio Opus 25 N° 1



El segundo grupo de estudios que compuso Frédérick Chopin, el Opus 25, está dedicado a la condesa Marie d'Agoult, compañera de Franz Liszt por esos años. El compositor húngaro había recibido en su oportunidad la dedicatoria del Opus 10, de cuyos ejercicios se convirtió en un intérprete excepcional, de modo que Frédéric supuso que haría bien dedicándole esta "segunda pata" de los ejercicios a la amante de su amigo, aunque Marie no era pianista pero sí cantaba. Y escribía. Y no cualquier cosa. Marie es autora, bajo el pseudónimo de Daniel Stern, de un ensayo titulado Historia de la revolución de 1848, que según se dice, Carlitos Marx tenía en alta estima, al extremo de constituirse en una fuente inapreciable para llevar adelante su propio ensayo sobre la lucha de clases en Francia, un texto señero, pese a citar, con una falta de rigor inexcusable, a la condesa d'Agoult como el compañero Daniel...

Los estudios del opus 25 fueron compuestos en París, durante los años 1834 a 1836, y publicados en 1837. Son años amables y gratos para Frédérick. Llegado a París en 1831, al cabo de un par de años ha hecho amigos entre los músicos: Liszt, Berlioz, Mendelssohn y muchos otros. Y pese a vivir sólo de sus lecciones con un poco más de lo justo (era un ser pródigo en regalos y préstamos a compatriotas en apuros), es el hombre de moda en Paris. Un día almuerza con el embajador de Inglaterra, otro con el barón de Rothschild. Desde luego, hay que asistir vestido con la mayor elegancia posible. Un amigo polaco, en carta a los padres de Chopin, cuenta: "Chopin está bien de salud y vigoroso. Trastorna el seso a todas las mujeres y pone celosos a todos los maridos. Está de moda. Muy pronto usaremos guantes al estilo Chopin."

Estudio Opus 25 N° 1
El estudio exige de las manos del intérprete una gran ligereza, más aún si ambas deben arpegiar tomando cada una una amplia sección del teclado. A ello se suma una gran habilidad para dar al canto superior un legato perfecto a pesar del empleo de un solo dedo, que por momentos debe desplazarse, veloz, a gran distancia.
Robert Schumann, quien escuchó el estudio de las manos de Chopin, señaló:
"... este estudio es más un poema que un estudio. Se equivocaría quien creyera que Chopin hacía escuchar con claridad cada pequeña nota... a través de las armonías se percibía en largas notas, la maravillosa melodía. Hacia la mitad, al lado de este canto, una voz de tenor surge de la ola de acordes..."

La versión es de la pianista ucraniana Valentina Lisitsa. La voz de tenor que Schumann descubre "hacia la mitad", se escucha aquí en el minuto 0:39, aunque Valentina, creo yo, no lo enfatiza lo suficiente (se lo he repetido un millón de veces).


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4 comentarios :

  1. ¡Chopin! !nunca terminas de sorprenderme! ¡una vez más has demostrado tu increíble versatilidad, talento y genialidad musical!

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    1. Supongo que te refieres a Chopin. Por un momento pensé que las flores eran para mí. Tonto que soy.
      Gracias por el comentario.

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  2. digno de un estudio pianistico creado de un gran compositor e interprete que juega con la armonia en toda su cavalidad....

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  3. Tienes toda la razón. El juego armónico es impresionante.
    Gracias por tu comentario.

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