lunes, 15 de abril de 2013

Debussy: Preludio a la siesta de un fauno



De "naturaleza rara, pero inteligente", calificó su profesor de composición al padre de la música moderna, Claude Debussy, en 1880. En diciembre de ese año, Claude, recién cumplidos los dieciocho, se había inscrito en las clases de composición del Conservatorio de París, donde va a destacar como un alumno muy bien dotado pero con cierta tendencia a la indisciplina, al extremo de que sus profesores aconsejarán la necesidad de "refrenarlo".

Amigo de poetas simbolistas, de los café parisinos y pintores impresionistas, al joven Claude será difícil contenerlo. En 1888 visitó Bayreuth, en Bavaria, para asistir a la representación de las óperas de Wagner en el teatro construido por éste para montar sus propias obras. Regresó sumido en un mar de dudas.

Claude Debussy (1862 - 1918)
Al año siguiente, volvió a peregrinar. Y se convenció. La música programática prodigada en las obras wagnerianas y su explícito contenido emocional lo decidieron a tomar exactamente la dirección opuesta, distanciándose al máximo del autor alemán y de lo que llamó "excesos del romanticismo".

A partir de ese momento, Debussy se orientará a la composición de una música que, auxiliada sólo de los sonidos, sea capaz de crear en el oyente una atmósfera similar a la que la pintura impresionista y los poetas simbolistas de aquellos días podían sugerir con sus cuadros y poemas. Y por ello, a sus primeras composiciones se las calificó de "impresionistas". En 1910, consultado por un periodista vienés sobre este asunto y la escuela que consiguientemente habría sembrado, Debussy se limitó a decir: 
"No hay escuela de Debussy. No tengo discípulos. Yo soy yo."

Preludio a la siesta de un fauno
Del tríptico proyectado en 1892, Preludio, interludios y paráfrasis final para la siesta de un fauno, Claude Debussy sólo terminó el preludio, estrenado el 22 de diciembre de 1894 en la Societé Nationale de Musique, con gran éxito al punto que tuvo que ser bisado.



La pieza está inspirada libremente en el poema bucólico La siesta de un fauno de Stéphane Mallarmé. Para aclarar sus intenciones, el autor agregó estas notas:
"La música de este Preludio es una ilustración muy libre del bello poema de Mallarmé. No pretende ser una síntesis del mismo. Son más bien los decorados sucesivos a través de los cuales se mueven los deseos y los sueños del fauno en el calor de la siesta... "
Cansado de perseguir ninfas y náyades, el fauno se abandonará luego: "...a un sueño embriagador, lleno de ensoñaciones...".

A fin de lograr la sonoridad tenue y vaporosa perseguida por Debussy, la orquestación de la obra prescinde por completo de trompetas, trombones y percusión. La versión es de la Orquesta Sinfónica de Londres, dirigida por Leopold Stokowski. El video ha sido bellamente construido con el apoyo de imágenes de pinturas de creadores franceses.

.............................................................................................................................
Amigo visitante:
Si te gustó el artículo, compártelo en Facebook, o Twitter, o recomiéndalo en Google

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Deja aquí tus impresiones, por sencillas que sean. Tu opinión nos interesa a todos.