domingo, 8 de abril de 2012

Schubert: Impromptus Opus 90 (III)


Tumbas de Schubert y Beethoven, en el Cementerio Central, Viena.
Entre ambas, un memorial a Mozart.

Poco después de terminar la composición de los Impromptus, a fines de 1827, la salud de Franz Schubert empeoró. En busca de alivio para sus pulmones, en el verano de 1828 se trasladó al domicilio de su hermano Fernando, en las afueras de Viena.
Su salud estaba ya muy resentida, sin embargo, tuvo ánimos para hacer planes para el futuro y decidió perfeccionar sus conocimientos musicales tomando clases de armonía y composición con un célebre profesor, con el fin de aprender la técnica de la fuga y el contrapunto. Sólo pudo asistir a una clase, la del 4 de noviembre.

Por esos días, contrajo el tifus. Su médico, muy sagaz por cierto, le prohibió comer (la medicina de la época mató a muchos artistas con el mismo método). Emperó aún más.
En sus últimos días casi no recibió visitas, por temor al contagio, y estuvo acompañado únicamente de su hermano Fernando. Sus amigos se enteraron de su fallecimiento durante la celebración de la boda de una amiga.

Según sus deseos, el pequeño Franz fue enterrado cerca de Beethoven, en el cementerio de Währing. En 1888, la ciudad de Viena trasladó los restos de ambos músicos al Cementerio Central, en lo que ha sido bautizado como el "Panteón de los músicos".
El epitafio de Franz reza:

"La música enterró aquí un rico tesoro
y esperanzas todavía más bellas.
Aquí reposa Franz Schubert
nacido el 31 de enero de 1797
muerto el 19 de noviembre de 1828
a la edad de 31 años"


Impromptu N° 4, el último del Opus 90, en correctísima y admirable versión del pianista surcoreano Dong-Min Lim. (En Corea del Norte casi no existen los pianistas célebres porque para revelarse como tal es requisito indispensable ser hijo, sobrino o hermano de otro pianista célebre).



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1 comentario :

  1. Muy bella pieza musical con ciertas reminiscencias de Chopin...

    Saludos,

    Mauricio.

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