No todas las admiradoras de Piotr Ilich vivieron el destino preciso de aquella a quien desposó por error, Antonina Milyukova. Más o menos por la misma época del desafortunado enlace, Nadezhda Philaretovna von Meck apareció en la vida de Tchaikovski para permanecer junto a él, epistolarmente, durante trece años.
Viuda de un empresario ferroviario alemán, de quien heredó una inmensa fortuna que supo administrar con gran talento, la señora von Meck se mostraba como una mujer madura, inteligente y apasionada por la música. Luego de asistir a un concierto con música del maestro quedó prendada de su arte y, enterada de las dificultades económicas del compositor, decidió convertirse en su mecenas, con lo que Piotr Ilich pudo desde ahí en adelante trabajar en su obra libremente, sin estrecheces.
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| Nadezhda von Meck (1831 - 1894) |
En diciembre de ese año, alegando dificultades financieras si bien inexistentes, la señora von Meck decidió acabar con la amistad de tantos años y no volvió a escribirle nunca más. No obstante la irreparable ruptura, durante el resto de sus días la señora von Meck siempre se mantuvo al tanto de la carrera del compositor, atenta a todos sus pasos, al punto de tener la delicadeza de abandonar este mundo tan solo dos meses después de que lo hiciera su protegido, Piotr Ilich Tchaikovski, en 1893.
Obertura 1812
Conocida así popularmente, el nombre oficial de la obra es algo más extenso: "El año 1812, Obertura Festiva para Conmemorar la Consagración de la Catedral de Cristo El Salvador". Compuesta en 1880, se trata de una composición solicitada por su amigo Nicolás Rubinstein, encargado de organizar la música que acompañaría la Gran Exposición de Moscú, a celebrarse en 1882. La Catedral había sido erigida en conmemoración del triunfo ruso de 1812 sobre las tropas francesas y no se inauguró sino hasta 1883.
No obstante ser hoy uno de los trabajos más interpretados y reconocidos de Tchaikovski, el maestro no se reconocía en esta pieza y así se lo comentó a la señora von Meck, quien fue la primera en enterarse de que la pieza: "es muy ruidosa y no tiene mérito artístico porque la escribí sin calidez ni cariño".
Sin embargo, su gran popularidad es innegable, debido precisamente al novedoso uso de artillería, cañones y campanas que acompañan un friso de diversos temas tomados del folklore ruso, a los que se suman el himno imperial ruso y La Marsellesa. La partitura exige un total de dieciséis disparos de cañón, y su final, apoteósico, añade a los cañones el vivo repique de campanas.
Diversos trozos han sido incorporados a una serie interminable de películas, algunas tan insospechadas como "Help", con The Beatles.
Con duración aproximada de 16 minutos, se presenta aquí en versión de la "Filarmónica de Leningrado" dirigida por Yuri Temirkanov, en 1990, con ocasión del sesquicentenario del nacimiento de Tchaikovski.
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