martes, 21 de octubre de 2014

Chopin: Nocturno op. 48 N° 1



Durante los dieciocho años que Chopin vivió en París, fue atendido por veinticinco médicos que, a su turno, le diagnosticaron tuberculosis pulmonar, laringitis crónica, anemia tenaz, debilidad muscular, ocrodermia, fragilidad intestinal y psicastenia. No le faltaba razón, entonces, a su "amante" George Sand, para calificar a su Chip, su Chop, su Chopinski, como un ser "desesperante en la intimidad". Para 1847, cuando la relación haya muerto, o esté en la agonía, la Sand confesará a un amigo de ambos, que "hace siete años que vivo como una virgen, con él y con los otros. He envejecido antes de tiempo...".

George Sand (Aurora Dupin)
(1804 - 1876)
Pero en 1840 todavía quedaban ardores, si alguna vez los hubo. De regreso del verano disfrutado en Nohant, la Sand y sus dos hijos se instalaron ese otoño en el número 16 de la Rue Pigalle, que constaba de dos pabellones, unidos por un jardincito.

Chopin, provisoriamente alojado en la Rue Tronchet, no tardó en unírseles, y al mes siguiente estaba instalado allí, junto a su "familia", la única que tenía en París: Chopin y Maurice en un pabellón, la Sand y Solange, en el otro. Había que cuidar las apariencias.

Ambos trabajaban. George Sand producía día a día, aunque en horarios insólitos, un río de palabras que convertía en novelas. Chopin daba lecciones de piano, a 30 francos la hora, valores sugeridos por la Sand. En París no componía, o componía poco –las obras de gran aliento quedaban para el verano, en Nohant.
Corregía, tal vez, alguna pieza breve, íntima, sobre la que estuviera trabajando, y la que quizás daba a conocer ese mismo día en la penumbra del salón aristocrático adonde la pareja había sido invitada y donde Chopin, al menos, era recibido como un príncipe.

Nocturno op. 48 N° 1
El año 1841 marca el inicio de un fructífero periodo en la producción de Chopin. Ese año surgen varias de sus obras notables, entre ellas los dos nocturnos del Opus 48. Publicados ese mismo año en París, están dedicados a Laure Duperré, una de sus alumnas destacadas. El primero de ellos, en do menor, está considerado uno de los mayores logros del piano de Chopin en la consecución de una emocionalidad embriagadora. Tres secciones se distinguen en él, amalgamando melancolía, majestuosidad y belleza en poco más de seis minutos de música:

00 Largo2:45 Poco piú lento5:04 Doppio movimento

La pieza, que experimentará pasajes tormentosos, termina sin embargo en el más absoluto sosiego.

La versión es del excelente pianista chino, Yundi Li.


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