jueves, 15 de enero de 2015

Mozart: Obertura de "Don Giovanni"



En los meses de enero y febrero de 1787 W.A. Mozart se encontraba en Praga dirigiendo diversas representaciones de su más reciente y exitosa ópera Las Bodas de Fígaro cuando recibió el encargo de una nueva ópera, que debía basarse en el tema literario del Don Juan, y que debía estrenarse en Praga en octubre. Raudo regresó a Viena para entrevistarse con Lorenzo Da Ponte, autor del libreto del Fígaro. Acordaron los términos y cada uno se enfrascó en su tarea. A la espera de las primeras páginas del libreto, Mozart pudo haber trabajado en la obertura, pero la dejó para el final.

Numerosas y variadas son las leyendas sobre la oportunidad en que Mozart escribió la obertura de Don Giovanni o il disoluto punito (...el libertino castigado). Las hay que señalan que lo hizo el día previo al estreno, otras que acabó con ella pocas horas antes. Una muy simpática refiere que, luego de participar en una alegre velada en la víspera del estreno, Wolfgang y Konstance se retiraron pasadas las doce de la noche porque Wolfgang tenía que componer una obertura. No eran las mejores condiciones pero Konstance logró mantener despierto a Mozart a base de una jarra de ponche y sabrosas historias que no paró de contarle en toda la noche. A las siete de la mañana, la obertura estaba terminada.
Sea como fuere, no era la primera vez ni sería la última que Mozart componía una obra en un santiamén.

En Praga, el estreno de la ópera bufa en dos actos fue un éxito clamoroso. El infatigable optimista que era Wolfgang Amadeus, quien hizo del sentido del humor casi una razón de vida (de la que le quedaba poco, digamos al pasar), escribió en este espíritu a un amigo, poco después del estreno:
"El 29 de octubre mi ópera Don Giovanni tuvo su primera función, y fue recibida con grandes aplausos. Ayer se dio por cuarta vez (y esta vez a mi entero beneficio)... Pretendo partir de aquí el 12 o el 13... pero todo el mundo quiere que me quede aquí unos pocos meses más, y que componga un par de óperas. Con lo halagadora que es la oferta, no puedo aceptarla... Mi bisabuelo le decía a su esposa, mi bisabuela, y ella a su hija, mi abuela, y ella a su vez a su hija, mi madre, y ésta otra vez a su hija, mi propia hermana, que hablar bien y elegantemente es un gran arte, pero también lo es, y no menos, callar en el momento justo. Así que pretendo seguir el consejo de mi hermana como le fue transmitido por nuestra madre, nuestra abuela, y nuestra bisabuela, y aprovecho para poner punto final no solo a esta digresión moralizante, sino también a la carta entera."
La obertura de Don Giovanni dura poco más de seis minutos. La versión es de la Orquesta Filarmónica Checa, conducida por Manfred Honeck


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3 comentarios :

  1. Ese Mozart era todo un loquillo. Por cierto; me encanta tu blog!

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  2. Ah, se me olvidaba preguntarte; ¿Podrías más adelante hacer reseñas de Palestrina y Tomás Luis de Victoria?

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  3. Hola, Ram: Gracias por tu comentario. Y sí, Palestrina no ha aparecido por aquí, aunque debiera. Y me informaré sobre Tomás Luis.

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