martes, 15 de julio de 2014

Tchaikovski: Serenata para cuerdas



La abultada y generosa herencia que recibió Nadezhda von Meck luego de la muerte de su esposo, le permitió mantener, o adquirir, un cierto número de fincas y palacetes repartidos por Europa, y disfrutar de ellos. Entre los de mayor opulencia se encontraba el de Florencia, la Villa Oppenheimer, hoy un hotel de nombre Villa Cora. La villa, situada sobre el Paseo dei Colli, era una morada suntuosa, de habitaciones principescas, rodeada de un vasto jardín poblado de estatuas corroídas por el sol y la lluvia, adonde Nadezhda, amante epistolar y mecenas de Piotr Ilich Tchaikovski, se trasladaba los veranos junto a su familia, acompañada de mayordomo, un par de camareras rusas, tres servidores italianos, y un destacamento de cocineros, lacayos y cocheros.

P. I. Tchaikovski, en 1878
Junto a la villa de Nadezhda
A fines del otoño de 1878, la última carta que Nadezhda había enviado a Piotr Ilich hacía mención a la villa y contenía una invitación para que el compositor visitara Florencia, arrancando así ambos del invierno ruso.
Piotr telegrafió aceptando, y Nadezhda se puso a la búsqueda de alojamiento pues la invitación no era a la villa propiamente sino a las cercanías. Dos alojamientos encontró Nadezhda.
Luego de recibir las señas de ambos, Piotr optó por el que quedaba en las afueras, a medio kilómetro de la villa Oppenheimer, adonde el compositor arribó el 2 de diciembre. Un gran piano de cola dominaba una de las estancias, que Nadezhda había alhajado como solo ella podía hacerlo.
La proximidad dio lugar entonces a un extraño ritual: cada uno pasó día a día frente a la casa del otro, a pie o en coche, avisándose previamente de su itinerario; asistieron a los mismos espectáculos sin toparse; y, llevadas por un sirviente, se enviaron cartas diariamente. A fines de diciembre, Nadezhda abandonó Florencia. Piotr se largó a París poco después.

Serenata para cuerdas en do mayor
En septiembre de 1880, Piotr Ilich agregó una breve nota a su profuso carteo con Nadezhda: "... tengo listos los bocetos para una sinfonía o un cuarteto de cuerdas... todavía no sé cuál...". A las pocas semanas, Nadezhda recibió otra nota, esta vez más concreta: "La serenata... surgió de un impulso innato, es decir, nació de la sola libertad para pensar [pero] no está desprovista de verdadero valor".
Desde luego, Piotr no había compuesto su obra maestra, pero dentro de su género la Serenata para cuerdas opus 48 es una pieza perfecta y digna sucesora de las típicas serenatas dieciochescas, de las que Mozart fue el gran maestro. Consta de cuatro movimientos que llevan título y su duración es de aproximadamente treinta minutos.

La versión es de la agrupación Deutsches Kammerorchester Berlin, bajo la conducción del joven maestro alemán Mateusz Moleda.


Movimientos:
1. Pezzo in forma di sonatina: Andante non troppo - Allegro moderato: Escrito en homenaje al gran genio de Salzburgo.
2. Valse (11:00): Moderato - Tempo di valse: Una de las piezas más populares de Tchaikovski, por su gracia, inspiración y elegancia.
3. Élégie (15:20): Larghetto elegiaco: El necesario contraste que, no obstante su sentida melancolía, no llega nunca a sobrepasar el marco de una serenata.
4. Finale (24:21): Andante - Allegro con spirito: Lleno de energía y vitalidad, está construido sobre temas populares rusos.

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