domingo, 31 de enero de 2021

J. Brahms: Concierto para violín


En la década de 1870, Johannes Brahms, irremediablemente soltero en sus cuarenta, ya era reconocido como una figura importante en los círculos musicales europeos. Clara Schumann le había echado una manito, claro está, nutriendo sus recitales con la música para piano del maestro alemán. Entre sus varios reconocimientos destaca el título honorífico de Doctor en Música ofrecido por la Universidad de Cambridge, que el maestro declinó porque debía viajar hasta allá para recibirlo. Estaba en una etapa de la vida en que los honores le perturbaban, lo mismo que las visitas de admiradoras a su lugar de descanso veraniego, en Pörtschach.


Según contó a Clara, en un viaje de regreso a Viena tuvo que pasar la noche en una pequeña villa de los Alpes austriacos, de nombre Pörtschach. Al dia siguiente quedó deslumbrado por la belleza del lugar y decidió disfrutar de la villa por un par de dias. Allá pasó los tres veranos siguientes, de 1877 hasta 1879, trabajando, soportando de buen grado las visitas impertinentes, pues en Pörtschach "las melodías surgen por doquier y debe ponerse cuidado en no pisarlas al caminar", en palabras del mismo Brahms. Será por eso que hoy Pörtschach es la sede del Certamen Anual Internacional que lleva su nombre.

Concierto para violín y orquesta en Re mayor, opus 77
Es su único concierto para violín. Dedicado a su amigo violinista y compañero de giras Joseph Joachim, fue compuesto en el verano de 1878, en Pörtschach. Su estreno tuvo lugar el 1 de enero de 1879, en Leipzig, con Brahms en la dirección y Joachim al violin.
En palabras de Joachim (a quien el maestro tuvo la delicadeza de consultar durante su creación) es uno de los cuatro más grandes conciertos para el instrumento creados por maestros alemanes (Beethoven, Bruch, Mendelssohn, los restantes).

Movimientos:
01:17  Allegro non troppo (Re mayor)
Una resonante introducción orquestal, en 3/4, asciende hasta una primera exposición del tema principal. Luego, el violín se despliega sobre un fondo de cornos y un redoble de timbales antes de atacar el tema principal. Tras ello, algunos temas "secundarios" emergen, uno de ellos de gran hermosura (8:28). La sección de desarrollo se inicia en La menor. A la recapitulación le sigue una cadencia aportada por Joachim.

25:26  Adagio (Fa mayor)
Los movimientos centrales eran en principio dos. Brahms los abandonó para reemplazarlos por lo que él mismo llamó un "endeble adagio". Cuenta con un angelical solo de oboe con una sección central algo más movida.

35:25
  Allegro giocoso, ma non troppo vivacePoco più presto (Re mayor)
Un rondó-finale con un tema de raíces "húngaras" como tema principal, destinado, según los estudiosos, a homenajear los orígenes de Joachim, nacido en lo que es hoy Bratislava, en la República Checa. Es el más popular de los tres movimientos.

La versión es del célebre maestro americano-israelí Itzhak Perlman, acompañado por la Filarmónica de Londres, bajo la conducción del director estadounidense Lawrence Foster. Grabación de 1978.

martes, 12 de enero de 2021

Clara Schumann: Concierto para piano


La notable pianista y compositora Clara Wieck hizo su debut a los nueve años en la sala Gewandhaus de Leipzig, el 28 de octubre de 1828. Entre septiembre de 1831 y abril de 1832, acompañada de su padre el renombrado profesor Friedrich Wieck, realizó su primera gira profesional visitando París y otras ciudades europeas. Aunque solo tenía doce años, su repertorio incluía piezas de su propia autoría. De modo que no es de extrañar que en enero del año siguiente, 1833, comenzara a componer un "movimiento de concierto" para piano y orquesta, que dio por concluido en noviembre, orquestado por ella misma.

Clara Wieck, de 16 años, al piano
(1819 - 1896)


Por esos años, su futuro marido Robert Schumann ya se había instalado en la casa de los Wieck para seguir estudios de composición con el viejo maestro. Naturalmente, escuchó esta primera incursión orquestal de la niña Clara, nueve años menor. Aconsejó cambios en la orquestación y la animó a expandir la obra. El 1° de septiembre de 1835, Clara había terminado los dos nuevos movimientos, también orquestados por ella misma si bien, según se cree, con una pequeña ayuda de su amigo Robert. Dos semanas después cumplía los dieciséis años.

Concierto para piano, en La menor
El "movimiento de concierto" original era ágil. De modo que Clara hubo de agregar uno bien movido y uno calmo. El primero va a fungir de movimiento inicial. El segundo es una romanza, un tema sencillo pero lleno de gracia, encargado al cello y al piano, con la orquesta en silencio. El konzertsatz original, aquel compuesto a los trece años, será el encargado de concluir la obra.
La pieza se extiende por 20 minutos y sus tres movimientos se tocan sin pausa.

Su estreno tuvo lugar en Leipzig en noviembre de 1835 (dos meses después de terminada) con Clara al piano acompañada de la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig, dirigida por Félix Mendelssohn.

Movimientos:
00:00  Allegro maestoso
06:46  Romanze: andante non troppo con grazia
11:08  Finale: allegro non troppo – allegro molto

La versión es de la pianista israelí Michal Tal, acompañada de la Israel Camerata Jerusalem Orchestra, conducida por la directora también israelí Keren Kagarlitsky.

jueves, 10 de diciembre de 2020

Rachmáninof, Danzas Sinfónicas, op 45


La familia de Sergéi Rachmaninof pertenecía a la aristocracia rusa, cuyos blasones se remontan hasta el siglo XV. Por mucho tiempo fue una familia acomodada hasta que el padre de Sergéi dilapidó la fortuna familiar debido a malas gestiones financieras, el juego y asuntos de faldas. En tales circunstancias, los Rachmaninof hubieron de abandonar sus fincas y trasladarse a un pequeño departamento en Moscú, en 1882. Al año siguiente, el padre abandonó a la familia. Sergéi tenía diez años.

Veinte años después, Rachmaninof se había graduado, había formado una familia, y era reconocido como aclamado pianista y director de orquesta en el Teatro Bolshoi, de Moscú. Pero la situación económica no era de las mejores. Sin embargo, y pese a los golpes de la vida, la familia aun exudaba un cierto aire aristocrático. Ello explica que los vientos revolucionarios no fueran de todo el agrado de Sergéi. En 1906, marchó con su familia a Dresde, donde permaneció tres años. Tras el estallido de la revolución en 1917, salió en gira por Escandinavia, y en noviembre del año siguiente embarcó desde Oslo con la familia en dirección a Nueva York.

Rachmáninof, 1915
en algún lugar de EEUU
El compositor nunca regresó a Rusia, a pesar de viajar todos los años a Europa, en extensas giras, o sencillamente, a pasar los veranos. Por otra parte, su vida en EEUU no podía descansar en la composición, de modo que debió incrementar enormemente su repertorio y lanzarse a conquistar América como pianista, lo que desde luego cumplió con creces.
Ello explica también que, siendo autor de más de cien obras de distinto género, en EEUU apenas haya completado seis en veinticinco años. Alguna vez escribió: "Al dejar Rusia, dejé atrás mi deseo de componer: al perder mi país, me perdí también a mí mismo".


Danzas Sinfónicas, para orquesta o dos pianos, opus 45

Es una suite en tres movimientos, completada en 1940, tres años antes de su muerte.
Es su última obra y también la única escrita enteramente en EEUU. Su nombre sugiere que talvez pudiera ser danzada y por ello el compositor hizo arreglos con el coreógrafo ruso Mikhail Fokine para crear un ballet. La muerte del coreógrafo en 1942 no lo hizo posible.
Las Danzas evocan la nostalgia de la Rusia que el autor conoció, al tiempo que nos muestran la fascinación de Rachmáninof por los temas eclesiásticos.

El estreno tuvo lugar en enero de 1941, con la Orquesta de Filadelfia bajo la dirección de Eugéne Ormandy, a quien el compositor invitó a dirigir debido a su delicado estado de salud. Rachmáninof la escuchó complacido, desde un balcón.

Mientras componía la versión orquestal, Rachmáninof escribió un arreglo para dos pianos, estrenado por su amigo y compatriota Vladimir Horowitz y él mismo, en el verano de 1942, en una velada privada en su casa de Beverlly Hills, California.

Es la versión que aquí se presenta, a cargo de los notables maestros rusos Nikolai Lugansky y Boris Berezovsky.

Movimientos:
00:00  Non allegro - Lento-Tempo I 
10:45  Andante con moto (Tempo di valse)
19:18  Lento assai - Allegro vivace 

viernes, 27 de noviembre de 2020

Mozart: Sinfonía concertante violín y viola


Esta vez no se sentó en las faldas de Madame Pompadour. La amante de Luis XV había  muerto hacía 14 años. Tampoco fueron invitados a Versalles. Todo aquello quedaba en el recuerdo. En el recuerdo de su primer viaje a París, cuando el pequeñín Wolfgang Amadeus tenía siete años. Ahora era un adulto y buscaba trabajo, en compañía de su sola madre, en París, en el verano de 1778. Esta vez, tristemente, los parisienses ya no hacían cola para agasajarle. El niño prodigio tenía ahora 22 años. Madre e hijo sobrevivían con el dinero obtenido de las lecciones particulares de Mozart, refugiados en habitaciones frías e insalubres. Anna Maria, la madre, no pudo soportarlo. Murió en su cuchitril parisino el 3 de julio de ese año.


Poco después, Mozart abandonó París en dirección a Munich. Allí se reencontró con Aloysia Weber, convertida ya en una soprano de renombre que, ahora, ha dejado de quererlo.
Por esos días recibe desde Salzburgo una carta de Leopoldo, el padre. Resultado de engorrosas tratativas, ha conseguido un puesto de mejor rango para Wolfgang: maestro de conciertos y organista de la corte. Wolfgang Amadeus se toma su tiempo. Lo que menos desea es seguir atrapado en el provincianismo de su ciudad natal. Finalmente, la realidad obliga. Regresa a Salzburgo el 15 de enero del año siguiente. En el verano de 1779 compondrá allí la Sinfonía Concertante K 364.

Sinfonía Concertante para violín, viola y orquesta, en Mi bemol, K 364
La obra es la única obra completa del género concertante que ha sobrevivido, género que incorpora elementos de la sinfonía y el concierto. Generalmente escritas para dos o más instrumentos solistas y orquesta, fue un género muy popular en París durante el siglo XVIII. 
De regreso en Salzburgo, Mozart comenzó también otros dos trabajos en el género, uno para violín y piano, y otro para violín, viola y cello. Pero ninguno llegó a término. Se cree que la obra que comentamos pueda ser un reintento de la abortada sinfonía concertante para violín y piano.

Mozart exige aquí una afinación más alta que lo usual para la viola. De este modo, el instrumento adquiere un sonido más brillante para evitar ser eclipsado por su compañero, el violín, más penetrante.

Movimientos:
00:00  Allegro maestoso
15:22  Andante
26:50  Presto
(En los tres movimientos, el público tose complacido)

La versión es de la Staatskapelle Berlin Orchestra, conducida por el maestro argentino-alemán-israelí Daniel Barenboim, con los solistas invitados:  Wolfram Brandi (violin) y Yulia Devneka (viola)

martes, 10 de noviembre de 2020

Grigoras Dinicu: "Hora staccato"


Siempre ha habido, y siempre los habrá, talvez, compositores que en su tiempo fueron muy reconocidos pero que hoy los recordamos por una sola obra. Mejor dicho, reconocemos de inmediato la mentada única obra pero no tenemos idea de quién fue su autor, incluso si nos lo nombran. Es el caso de la deliciosa pieza para violín y piano llamada "Hora staccato", obra del compositor y violinista rumano de origen romaní Grigoras Dinicu, nacido en  Bucarest el 3 de abril de 1889. 



El precoz Grigoras entró al Conservatorio de Budapest a los trece años y se graduó a los diecisiete. Para tal ocasión, compuso la obra que hoy recordamos. Una obra temprana, pudiera decirse, que arrancó aplausos y despertó esperanzas y creó justas expectativas, pero que lamentablemente opacó para siempre las creaciones subsiguientes, y también las tardías.

En el plano de intérprete, sin embargo, Grigoras Dinicu destacó como un violinista notable, un artista que recibió elogios por su virtuosismo por parte de los más reconocidos intérpretes de la época, incluido el gran maestro ruso-americano Jascha Heifetz, quien lo consideraba el violinista más talentoso de todos los que había conocido.

Grigoras Dinicu (1889 - 1949)
Luego de su graduación, participó en la Orquesta del Ministerio de Educación Pública y dio recitales como solista en Bucarest y en Europa Occidental. Durante cuarenta años, dirigió conciertos de música popular, y nunca titubeó en tocar en nightclubs, hoteles, restaurants y cafés de toda Europa.

Permaneció activo hasta fines de la guerra pero después de 1946 disminuyó sus presentaciones.
Murió en Bucarest, el 28 de marzo de 1949.

Hora staccatto, para violín y piano
El original de 1906 nunca fue publicado. La obra, tal como la conocemos hoy es un arreglo muy posterior de Jasha Heifetz, con permiso del autor. Debe su nombre al particular estilo "stacatto" (no ligado) del arco que permite que muchas notas claramente articuladas se reproduzcan en rápida sucesión sin cambiar la dirección del arco.
Una deliciosa pieza de apenas dos minutos de duración.

En arreglo para orquesta de cuerdas, se presenta aquí en la versión de Miclen LaiPang acompañado de la agrupación asentada en Suiza, LGT Young Soloists.