viernes, 11 de marzo de 2016

Bach: Toccata y fuga en re menor



Si no fuera por Johann Sebastian Bach, el término musical "fuga" no lo conocería nadie. Sin embargo, la breve pieza conocida como Toccata y fuga en re menor, a veces llamada simplemente "fuga en re menor" pertenece al acerbo cultural de medio mundo. La obra es la más conocida del maestro alemán y quizá sea la "fuga" más famosa de todas las fugas que en el mundo han sido, aun cuando esté escrita para órgano, instrumento que muchos de nosotros no hemos visto ni de cerca.

JS Bach (1685 - 1750), en 1715
Una obra de juventud
Es una obra de juventud, y pertenece a las "formas libres" para órgano de aquel periodo, entre las que se cuentan fantasías, composiciones varias y fugas en solitario sin su correspondiente preludio (o, toccata, un término posterior a la era barroca).
Probablemente fue compuesta durante los primeros años de su estancia en Weimar (1708 - 1717) o, incluso antes, mientras fue organista en Arnstadt (1703 - 1707). Es decir, al momento de su creación Bach pudo haber tenido menos de veinte años, o cuando más, veinte y pico.

Toccata y fuga en re menor, BWV 565
La obra fue publicada recién en 1833 gracias a los esfuerzos de Félix Mendelssohn. Su popularidad en los últimos setenta años la debe, como tantas otras piezas de autores diversos, a su inclusión en la banda sonora de la película Fantasia, de 1940.
La pieza, de gran dramatismo y majestuosidad, tiene dos secciones, típicas. La toccata es una introducción libre (de ahí el nombre primigenio, preludio) construida sobre la base de rápidas escalas y arpegios. Y la fuga, como toda fuga, entreteje y va traslapando repeticiones de un tema principal urdiendo un complejo juego de voces, cuatro en esta oportunidad.

La versión es del compositor y organista alemán Hans-André Stamm, tocando el órgano Trost (construido entre 1724-30 por Tobias Heinrich Gottfried Trost) de la Stadtkirche, en Walterhausen, Alemania, con cuya imagen encabezamos este artículo.


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sábado, 5 de marzo de 2016

Paul Hindemith: Suite "1922"



Recién terminada la Primera Guerra Mundial, el compositor y violinista alemán Paul Hindemith comenzó a componer para su propio disfrute una serie de piezas nacidas muy libremente del espíritu y el ritmo de los bailes populares de la época, como lo fueron los valses, las marchas y también el ragtime. Aunque nunca tuvo intención de publicarlas pues las consideraba meros ejercicios, para 1922 había cambiado radicalmente de opinión y dejado atrás los reparos de años anteriores sobre el uso de la música popular como base para la creación de enunciados musicales serios. Fue el origen de su Suite para piano titulada "1922".

Paul Hindemith, en 1922
(1895 - 1963)
Un "bolchevique cultural"
Considerado el compositor más influyente de la música alemana desde 1920 hasta 1950 como representante modélico del deliberado alejamiento alemán de las formas y de la expresión románticas, el compositor hubo de sufrir las heridas que produjo a la cultura alemana, y a la sociedad en general, el ascenso al poder del nazismo. Aunque su música no fue prohibida, sí fue boicoteada a partir de 1937. Y como no era judío, o quizá no lo era completamente, se cuenta que a Goebbels no le quedó más que acusarlo de no ser ario puro, un bolchevique cultural autor de música degenerada.

El retorno al barroco, y el exilio
Sin embargo, en la década del treinta la música de Hindemith había iniciado un retorno a Bach y a las formas musicales propias del barroco. Poco le importó esto a las autoridades, y la campaña de descrédito se intensificó a partir de 1934 aun cuando le estaba permitida la publicación de sus obras. En esas circunstancias, Hindemith consideró conveniente trasladarse a Suiza en 1937 y tres años más tarde llegó a los Estados Unidos. Regresó a Suiza como ciudadano americano en 1953, allí murió en 1963.

Suite "1922"
Aun cuando los títulos de sus partes o secciones puedan hacer creer que reconoceremos fácilmente el estilo de la forma o danza popular original, hay que señalar prontamente que la obra está cruzada por la sátira, rayana en el sarcasmo, rítmico, melódico y armónico. A tal extremo, que en 1940 Hindemith escribió a su editor desaconsejando la reedición pues había llegado a considerarlas un horrible pecado de juventud.

Secciones:
00       March
02:05  Shimmy (una variante de salón del foxtrot)
06:09  Nachtstück (nocturno)
12:06  Boston (antigua danza norteamericana similar al vals)
17:27  Ragtime

La versión es de Jeongwon Ham, pianista coreana (sudcoreana, supongo, porque en Corea del Norte no se demorarían nada en convenir con Goebbels que, efectivamente, se trata de "música degenerada").



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jueves, 3 de marzo de 2016

Isaac Albéniz: Rapsodia Española



El sorprendente afán de aventura del extraordinario pianista y compositor español Isaac Albéniz, lo había llevado antes de los trece años a recorrer España y luego América, ofreciendo presentaciones, primero como niño prodigio a los ocho años y luego como joven promesa del piano comparable a Liszt o Thalberg.
A ello ayudaba el oficio de su padre, funcionario de aduana, permanentemente trasladado de ciudad en ciudad. Su historia de vida –incluida una etapa mística– similar a la de Liszt, llevó a los círculos musicales de su tiempo a llamarlo sencillamente "el Liszt español", aunque a diferencia del maestro húngaro, el adolescente Albéniz hubo de trabajar en cualquier cosa durante sus periplos cuando la realidad estuvo por debajo de las expectativas, lo que sucedía a menudo pues el pequeño maestro "partía de gira" en la dirección en que estuviese vuelto.

Albéniz, con poco más de 20 años
(1860 - 1909)
Leipzig A los catorce años pareció sentar cabeza pues luego de presentarse en Nueva York y San Francisco, entró al Conservatorio de Leipzig con el fin de perfeccionarse pero no le duró mucho, estuvo allí apenas nueve meses. Se había quedado sin dinero, así que debió regresar a España.

Bruselas
Intervino entonces un mecenas que consiguió su ingreso al prestigioso Conservatorio de Música de Bruselas gracias a una pensión real. Allí se mostró como el alumno más joven y el más brillante, lo que coronó obteniendo el primer premio del Conservatorio en 1879. Pero solo estuvo tres años en Bruselas.

Barcelona
Luego de conocer a Liszt e integrarse a las tournées del gran maestro húngaro junto a otros jóvenes que lo seguían a todas partes, regresó nuevamente a España y decidió instalarse en Barcelona. Allí se casó en 1883 y formó una familia. Albéniz, ahora sí, había sentado cabeza.

Rapsodia Española, para piano y orquesta
Lamentablemente, a diferencia de las demás piezas del mismo nombre, salidas de la pluma de Ravel, Chabrier, o Liszt, en nuestros días la Rapsodia de Albéniz no se escucha en los auditorios con la regularidad que su autor, que la tenía en alta estima, hubiese querido.
Escrita originalmente para piano y finalizada en 1886, el compositor la estrenó exitosamente en Madrid el 21 de marzo de 1887.
La versión que por lo general hoy se escucha es la versión para piano y orquesta, debida a Georges Enescu, del año 1911.

Obra en un solo movimiento, sus partes, o secciones, ricas en la más pura tradición española, son las siguientes:
00       Allegretto
03:59  "Petenera de Mariani"
07:24  "Jota"
09:52  "Malagueña de Juan Breva"
16:28  "Estudiantina"

La versión es de la pianista rusa Lubov Timofeyeva, acompañada de la Orquesta Sinfónica de Moscú, bajo la dirección de Vladimir Ziva.


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miércoles, 2 de marzo de 2016

Salieri: Concierto para flauta y oboe



A sus 16 años, el compositor italiano Antonio Salieri fue "descubierto" en Venecia por Florian L. Gassman, en ese entonces compositor de la corte de Viena. Gratamente impresionado por su talento, se lo llevó prontamente a la capital austriaca para darle clases de composición y, de paso, introducirlo en la corte de José II. Dos años después, en 1768, Salieri había compuesto su primera ópera, La Vestale, quizá no un gran éxito y hoy perdida. El merecido reconocimiento vendrá más tarde con su ópera Armida, de 1771, de gran aceptación, que pervive hasta hoy, y que tuvo la virtud de convertirlo de ahí en más en uno de los más importantes compositores de ópera de la época.

Antonio Salieri (1750 - 1825)
Música instrumental
Pero Salieri no solo escribió música para la escena. El autor cuenta con un catálogo importante aunque modesto, de música puramente instrumental, algo olvidada hoy, es cierto (con excepción, quizá de su Concierto para piano en Do mayor), pero no es menos verdadero que gran parte de ella permaneció sin ser publicada durante muchos años. Es el caso del Concierto para flauta, oboe y orquesta en Do mayor, escrito en 1774 y publicado recién en la década del 60 del siglo pasado, para desgracia y lamento de cuanto oboísta o flautista ha pasado por este mundo desde el último cuarto del siglo XVIII.

Maestro de capilla en Viena
La obra fue compuesta a los 24 años, luego que el compositor tomó posesión del cargo de maestro de capilla de la Ópera Italiana en Viena, tras la muerte de su mentor Gassman. Así, pues, el joven Salieri detentaba a temprana edad un cargo por el que Mozart, seis años más joven, hubiese quizá dado la vida, por la misma época. Anotemos también, en descargo del vapuleado Salieri, que Constanza Mozart, esposa del genio por antonomasia, tomó a Salieri como profesor de su hijo Franz Xavier, luego de la muerte del genio. Y también que ese año, 1791, Mozart y Salieri asistieron al menos una vez a ver representada La Flauta Mágica en mutua compañía.

La versión es de la Orquesta Filarmónica de Chernigov, conducida por el maestro ucraniano Nikolai Sukach. Flauta: Alexander Popov. Oboe: Artyom Alekseenko.

Movimientos
Los habituales del concierto barroco:
00       Allegro
08:38  Largo
16:16  Allegretto


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martes, 1 de marzo de 2016

Chopin: Nocturno Opus 32 No 1



Hoy, Frédérick Chopin está de cumpleaños. Lo celebramos con uno de sus nocturnos poco conocidos, no por ello menos encantador, el Nocturno Opus 32 No 1, compuesto en París en 1837, un año en que a Chopin no se le dieron bien los asuntos sentimentales.
Ese año llegaron a su fin las relaciones con Maria Wodzinska, la joven polaca con la que pensó en algún momento llevar una vida juntos, sobre todo después de que se vieran en Dresde y compartieran amigablemente durante quince días. Ese verano Chopin esperó inútilmente la invitación a pasar la temporada nuevamente con la familia Wodzinski, pero la invitación no llegó nunca. Lo que sí había llegado, a oídos de la madre, fue el rumor sobre la enfermedad incurable que padecía Chopin.

Frédéric Chopin (1810 - 1839)
Acuarela de Maria Wodzinska
El colega Liszt
Pero en París la vida continuaba. Y algunos de sus colegas, Franz Liszt, por ejemplo, lo estaban pasando de maravillas. Ese mismo año nació Cósima Liszt, fruto de la relación de Liszt con la condesa Marie d'Agoult. (Muchos años más tarde, Cósima casará con Richard Wagner, tras abandonar a su esposo el director Hans von Büllow, pero esa es otra historia).

Muere John Field, el "inventor" del "nocturno"
Y quienes no lo estaban pasando bien, se enfrentaron al final definitivo. Es el caso del pianista y compositor irlandés John Field, "inventor" de la forma nocturno, quien falleció ese año en Moscú, el 23 de enero, a los 55 años. Creador de piezas breves, especie de ensoñaciones o meditaciones, gustaba acompañar sus líneas melódicas más bien tiernas con arpegios, o acordes quebrados de la mano izquierda. Chopin se inspiró en ellos, desde luego, y dará alma, corazón y vida a esta nueva forma, en principio algo débil, ideada por Field.

¿Un homenaje?
Vaya a saberse si en 1837 Chopin se enteró de la muerte de su "maestro" en el género. Y vaya a saberse también si, para el caso de que así haya sido, y aunque el nocturno está dedicado a una alumna, Chopin no habrá querido homenajear tangencialmente a Field con esta pieza sencilla, una tranquila romanza, breve, tal como advirtió su inspirador que debían ser los nocturnos.

La versión es del pianista holandés Arthur Jussen, al término de un concierto.


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