lunes, 26 de febrero de 2018

Haydn: Sinfonía No 94 - "La Sorpresa"


El príncipe Nikolas Esterházy murió en 1790. Para esa fecha, Franz Joseph Haydn le había servido como compositor de corte durante veintiocho años. Sucedió a Nikolas su hijo Anton, poco inclinado a las artes, y quien reducirá la orquesta de la pequeña corte a su mínima expresión. Haydn, a sus casi sesenta años, se sintió libre por vez primera. En Viena no le faltarían ofrecimientos. Tuvo varios.
El más interesante provino del violinista alemán y organizador de conciertos Johann Peter Salomon quien ofreció al maestro una suma importante por presentar en Inglaterra una serie de conciertos con obras nuevas.
Haydn desembarcó en Dover el 1 de enero de 1791. Era su primer viaje fuera de Austria.


Una larga estadía
El recibimiento fue espectacular, y la estadía, larga y provechosa. Un año y medio permaneció Haydn en Inglaterra, participando así de dos temporadas de las programadas por Salomon. Innumerables atenciones e invitaciones casi a diario recibió el maestro, experimentando una vida que no imaginaba, en las antípodas de la reclusión, o casi, de Esterháza.
Pero también hubo lugar para la añoranza, y quizá, para el agobio. Escribe: "...hay momentos en que desearía volar hasta Viena para poder trabajar en calma, pues el ruido de los comerciantes en las calles es insoportable".

El estreno, el regreso, un nuevo alumno
La Sinfonía No 94 fue estrenada en la segunda temporada, en el sexto concierto de los doce programados, el 23 de marzo de 1792, con Haydn en la dirección y Salomon como primer violín. Fue un éxito, como todos los conciertos de esa temporada y la precedente. Finalizada la temporada, a principios de julio Haydn abandonó Londres e Inglaterra. Comprometido a volver, lo hará en 1794. De regreso, a su paso por Bonn, le fue presentado un joven músico de 21 años, Ludwig van Beethoven. Haydn será su tutor, en Viena.

Sinfonía No 94 en Sol mayor
La obra es la segunda de las llamadas "sinfonías de Londres", las últimas compuestas por el compositor, entre 1791 y 1795, y cuyas notaciones van de la No 93 a la 104. Como se puede apreciar, al arribo de Haydn a Inglaterra el maestro llevaba compuestas ni más ni menos que 92 sinfonías, que junto al resto de su obra eran solicitadas para su publicación por las casas editoras de las grandes capitales europeas. De ahí la recepción y el entusiasmo que el público inglés le dispensó.
Escrita en 1791 precisamente en Londres, y estructurada en los cuatro movimientos habituales, la sinfonía debe el apodo popular a su justamente célebre segundo movimiento Andante, en forma de tema y variaciones.

La "sorpresa"
El tema no podía ser más simple. A medida que la melodía, dulce e ingenua, se va desarrollando, se hace cada vez más suave y tranquila, hasta casi diluirse en el silencio. Justo cuando el auditor atento aguza el oído pues la melodía se le escapa, la orquesta en pleno ataca un acorde fortissimo. Luego, la música retoma su candor original, como si nada hubiera pasado.
El abrupto cambio dinámico no está marcado en el manuscrito original, y abundan las teorías acerca de las razones que tuvo el maestro para incluirlo posteriormente. Algunas proponen que Haydn habría querido hacer saltar a las damas de sus asientos, por pura diversión. Otras, que deseaba abiertamente despertar a los "adultos mayores" que, luego de una opípara cena y unas cuantas copas de más, abundaban entre el público, entregándose al sueño tan pronto comenzaba la música.

Movimientos:
00:00  Adagio cantabile - Vivace assai
06:33  Andante (el movimiento más extenso; hay variaciones para todos los gustos; la "sorpresa" va en el minuto 7:11, justo tras la presentación del tema)
13:50  Menuetto: Allegro molto
18:08  Finale: Allegro di molto

El director ruso Yuri Temirkanov dirige una orquesta no identificada pero que puede suponerse como la Orquesta Sinfónica de la Radio y Televisión Italianas.



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6 comentarios :

  1. Haydn es mi Dios musical desde hace una eternidad y ésta una de mis obras predielctas del muchacho. La escuche además en directo hace poco en una iniciativa divulgativa espléndida, de nombre "Qué tiene de especial" a cargo de la Camerata Musicalis por lo que la tengo fresquísima. Una maravilla.

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  2. Hola, Tarquin: Me alegro. Gracias por la información y el comentario. Un saludo.

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  3. Hola Dago.....cada vez que entro a esta ISLA......me encantaaaaaa

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  4. Alvarito: Tanto tieempo... Muchas gracias por aparecer por aquí, dándole vida a la página. Saludos.

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  5. Hola Dago. Me parece que la música de Haydn es adecuada para los que recién entran en la música clásica porque es melódicamente atractiva y tiene mucho sentido del humor, aunque también tiene un costado erudito menos accesible a los profanos. En cualquier caso nunca aburre y siempre garantiza un buen rato de diversión auditiva. Pero más allá de estas obras ligeras Haydn tiene obras sublimes como los oratorios "La Creación" y " Las Estaciones" amén de varias misas que están en el Olimpo de la música sacra.

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  6. Hola, Daniel: Sí, tienes razón. Es la obra orquestal perfecta para iniciarse en Haydn. Gracias por tu comentario. Saludos

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