lunes, 4 de agosto de 2014

Chopin: Nocturno Op. 9 N° 3



La notable pianista francesa Marie-Felicité-Denise Pleyel, de soltera Moke, y el también pianista y fabricante de pianos Camille Pleyel, admirador y amigo de Chopin, unieron sus vidas en 1831 poco después de que, sin decir agua va, Marie-Felicité-Denise rompiera con su prometido, el músico Héctor Berlioz, a quien notificó su decisión (agua va) mediante una carta a Roma, donde el músico disfrutaba de una beca. Berlioz rumió por unos días una venganza gigantesca que incluía el ajusticiamiento de la pianista y luego su suicidio, aunque camino a París recapacitó para fortuna de Marie-Felicité-Denise y la suya propia.

Camille Pleyel (1788 - 1855)
Pero quien, en detrimento de Berlioz, había ganado los favores de "la Camilla" –como le llamaban Liszt y sus amigos, en español–, tampoco lo pasó mejor. Tan solo cinco años después de jurarse mutua fidelidad y cuidados en la salud y la enfermedad, se divorciaron, luego que Camille Pleyel lograra probar ante las autoridades las múltiples y reiteradas infidelidades de Marie-Felicité-Denise, 23 años menor que él. El caso y otros asuntos aledaños bastaron para perpetuar, entre los colegas varones de Pleyel, la imagen de la notable artista como femme fatale.

Marie Pleyel (1811 - 1875)
Cierto es que los amigos de "la Camilla" no eran pocos. Liszt en primer término y documentado amante. En un plano afectivo menor, Mendelssohn y Schumann, los escritores Alexander Dumas y Gerard de Nerval, y el pintor Eugene Délacroix se contaron entre sus encandilados más célebres, a quienes, al parecer, no rehuyó mientras fue Madame Pleyel.

El divorcio anunciado, lejos de afectar negativamente a la ya afamada artista, marcó el punto de partida de una carrera profesional aún más exitosa. Desde 1836 hasta 1846 realizó triunfantes giras por Francia, Alemania, Austria, Rusia e Inglaterra, asombrando a las audiencias con su virtuosismo, bondad excepcional para la época en una pianista mujer. Ya en un plan de colega, Liszt la señaló como "no solo una gran pianista sino uno de los grandes artistas del mundo".

Frédéric Chopin, a quien Camille Pleyel proveía de pianos, no podía quedar atrás en el reconocimiento. Los tres nocturnos del Opus 9, publicados en París en 1832, están dedicados a ella, "a Madame Pleyel", pues ese año aún lo era en toda propiedad.

Nocturno Op. 9 N° 3, en Si mayor
Aunque menos popular que sus compañeros de opus, es el más logrado de los tres, según los entendidos. Anticipándose a los nocturnos más maduros, es el que delinea más claramente el patrón A-B-A establecido por John Field, el inventor de la forma.
Una grácil aunque algo oscura melodía inicia la primera sección que, no obstante su sencillez, representa un desafío para el intérprete, el que debe extremar su capacidad para producir un sonido delicado. La sección media (3:52) es más agitada, casi marcial. Un abrupto cambio armónico en 5:12 permite retomar la primera sección.

La versión es de la pianista ucraniana Anna Fedorova, nacida en Kiev en 1990.



Amigo visitante:
Si te gustó el artículo, mucho te agradecemos si lo compartes en Facebook, o Twitter, o lo recomiendas en Google con un comodo clic

2 comentarios :

  1. Oh que historia ............y hermoso nocturno. Agradecido

    ResponderEliminar
  2. Hola, Juan Carlos. Me alegro de que te haya gustado la historia. Es mi modesto aporte, contarla. Lo fundamental ya lo hizo Chopin hace años. Gracias por tu comentario. Saludos.

    ResponderEliminar

Deja aquí tus impresiones, por sencillas que sean. Tu opinión nos interesa a todos.