lunes, 3 de febrero de 2014

Mendelssohn: Marcha Nupcial



Aunque nació hace poco más de doscientos años, Félix Mendelssohn Bartholdy está hoy de cumpleaños, pues vino al mundo en Hamburgo un 3 de febrero de 1809. La hermosa mujer que encabeza estas líneas es su esposa, Cécile Jeanrenaud, a quien conoció en Frankfurt en 1836 y de la que se enamoró perdidamente apenas verla, tardando solo un año en conducirla al altar, en 1837, cuando Félix tenía veintisiete años y ella, diecinueve.

Félix Mendelssohn
(1809 - 1847)
Tal diligencia y prontitud puede que obedezca a que por esos años Mendelssohn era ya un compositor de éxito que, dado el caso, podía incluso contar con el pronto auxilio financiero de su padre banquero si llegaba a perder el favor del público. Cécile, más recogida, era hija de un pastor protestante de origen suizo que había logrado instalarse cómodamente en Frankfurt.

Cécile era bella, culta y elegante, aunque algo convencional. Le habría encantado que a su ingreso a la iglesia Wallon, en Frankfurt, del brazo del pastor, una música magnífica acompañara su paso, pero la celebérrima Marcha Nupcial de su esposo aún no existía será compuesta cinco años más tarde. Claro está, podrían haber echado mano a la marcha nupcial de Mozart, de Las Bodas de Fígaro, pero no era costumbre interpretar marchas nupciales fuera del escenario.

La tradición de acompañar con una marcha la ceremonia nupcial fue inaugurada algo más tarde, en 1858, con ocasión de la boda de la princesa Victoria de Sajonia con Federico III de Alemania. En la oportunidad, la princesa escogió dos marchas: la pieza de Mendelssohn y la marcha nupcial de la ópera Lohengrin, de Wagner, estrenada en 1850. Desde entonces, la tradición se ha mantenido firme, con la obra de Mendelssohn arrasando en las preferencias.



Sueño de una noche de verano - Marcha Nupcial
La popularísima Marcha Nupcial es un trozo de la obra de Mendelssohn, Sueño de una Noche de Verano, compuesta como música incidental para acompañar la producción de la obra homónima de Shakespeare. Con excepción de la Obertura, escrita cuando Mendelssohn tenía diecisiete años, la música fue compuesta en 1842, a petición de Federico Guillermo IV de Prusia.

La marcha es una de las cinco piezas puramente instrumentales, que junto a las secciones vocales, conforman las catorce piezas de que está constituida la obra completa.
De sus algo menos de cinco minutos de duración, en la ceremonia de marras solo se toca el primer minuto. En la versión original, se retoma más adelante el motivo celebérrimo aunque esta vez con una variante armónica (4:09) que conducirá a su término.

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2 comentarios :

  1. Quiero empezar este comentario felicitando post-mortem a Mendelssohn por la hermosa mujer con la que se caso. Hecho esto hay que decir que el caso de este compositor fue excepcional porque nació con todo a su favor, en una familia con posibilidades económicas y que alentaba su don musical, componía con una facilidad extraordinaria, era reconocido por sus colegas y por el público pero ay! el único mal era su salud que lo llevó a la tumba a temprana edad.

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  2. Hola, Daniel: Cécile, bellísima. Qué lamentable para Félix, haber estado solo diez años con ella. Saludos, y gracias por el comentario.

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