viernes, 22 de noviembre de 2013

Ligeti, Kubrick, musica ricercata



Cuando, en 1968, el compositor húngaro György Ligeti se enteró de que el cineasta Stanley Kubrick había incorporado sin su autorización una parte considerable de su música a la banda sonora de la película 2001 Odisea del Espacio, no armó el escándalo que ese hecho habría suscitado, normalmente, en el mundo occidental. Para ese entonces ciudadano austríaco, simplemente se querelló contra Kubrick exigiendo una reparación monetaria que ascendía a la suma de un dólar, por daños y perjuicios.

György Ligeti (1923 - 2006)
Proveniente de una familia judía que había sufrido los rigores del nazismo –de los que solo se salvó la madre–, y él mismo, hijo de una sociedad totalitaria, Ligeti consideró que Kubrick solo había incurrido en la indelicadeza de no haber solicitado su autorización, aunque, como es obvio, el cineasta tampoco había pagado los correspondientes derechos. Pero fue una sabia manera de enfrentar la situación pues al poco tiempo del estreno de 2001... vio cómo su música
recorría el mundo entero, gracias, precisamente, a esa acción desprolija.

Kubrick perdió el litigio y pagó el dólar, suponemos, porque en dos de sus siguientes cinco films recurrió nuevamente a Ligeti para crear la banda sonora de las películas El Resplandor, de 1980, y finalmente, de Eyes Wide Shut, su última entrega, de 1999. Suponemos, también, que esta vez sí pagó los derechos.

La música de Ligeti –al menos a partir de los años sesenta– está signada por un virtual abandono de la armonía, el ritmo y la melodía (ni más ni menos), para centrarse en el timbre y conseguir con ello lo que llamaba la formación de una "masa sonora". Justa expresión de esta idea es su obra Atmospheres, parte de la cual se usó en 2001..., junto con su Requiem (que acompaña el descubrimiento del monolito) y la obra a capella para 16 voces, Lux Aeterna. La locura del personaje central de El Resplandor obtiene un cabal apoyo con la obra para orquesta, Lontano, de 1967.


Música Ricercata
No es para nada fácil tararear la obra de Ligeti, por cierto. Aquí no hay tonadillas. Si bien, puede intentarse reconocer un par de notas en algunos de los movimientos que integran su obra para piano, de 1953, Musica Ricercata, conjunto de once piezas censurado por las autoridades húngaras de su tiempo por "decadente". El primer movimiento está construido sobre dos notas, el segundo sobre tres y así hasta el último, construido sobre doce. El segundo movimiento –mestorigido e cerimoniale– es el que Kubrick incorporó en Eyes Wide Shut.
Las tres notas a las que el compositor echa mano son: mi sostenido, fa sostenido y sol. Pero el sol hace su entrada casi en la mitad de la pieza, en 1:43, atacado vigorosamente, y luego accelerando hasta "tremolar" mientras la mano izquierda retoma el motivo inicial de las dos notas en octavas (2:04). El movimiento termina presionando solo la nota sol, rittardando, hasta que se desvanece.
Puede parecer algo monótono. Pero consigue una atmósfera. Y de eso se trata, reclamaría Ligeti.
La versión es del pianista español, Vicente Uñón.

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2 comentarios :

  1. Qué interesante, no sabía que habían tenido ese problema por lo de la música jaja, me parece que esas películas tienen de la mejor banda sonora que he escuchado; vi la película en las películas online de hbo y me parece realmente brillante, es aterradora y te la pasas asustado y con estrés, pero la verdad la música le da un mega plus a todo.

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  2. Hola, Dulce. Cuando yo vi la película no tenía idea de la existencia de Ligeti, pero me pareció asombroso el juego dramático conseguido con esas tres notitas. Y cada vez que la vuelvo a ver, me deleito con ellas. Y le agradezco a Ligeti. Gracias, Dulce, por dejar tu comentario aquí.

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