jueves, 3 de enero de 2013

Shostakovich: Tres preludios del opus 34



El 17 de abril de 1917, el joven Dmitri Dmitrievich Shostakovich, de once años, se encontraba entre los miles de personas que acudieron a la estación de San Petersburgo para recibir de vuelta a Rusia a Vladimir Ilich Ulianov, llamado Lenin. A partir de esa experiencia estremecedora, Dmitri comenzó a considerarse un hijo de la revolución apenas dos años más tarde va a componer una marcha fúnebre en memoria de los caídos.

Dmitri había nacido en San Peterburgo el 25 de octubre de 1906, hijo de un ingeniero químico y de Sophie, una joven pianista que por esas fechas terminaba sus estudios en el Conservatorio. Cuando Dmitri cumplió siete años, comenzó a asistir en calidad de oyente a las clases de piano que su madre daba a su hermana mayor, Maria. Durante aquellas prácticas el pequeño Dmitri permanecía en silencio, acurrucado en un silloncito, escuchando, absorto.

El niño Shostakovich
Luego de dos años de presenciar tal escena, Sophie comprendió que el muchachito podía tener algún interés en la música y decidió proporcionarle algunos rudimentos. En plan de diversión, puso en el atril la transcripción para piano de un andante de una sinfonía de Haydn e invitó a Dmitri a sentarse. Estupefacta, Sophie presenció cómo el pequeño Dmitri, lento pero seguro, tocaba la pieza completa, para la cual se había inventado una digitación adaptada a sus manitas.

A fines de 1919, Dmitri ingresó al Conservatorio de Petrogrado, concluyendo sus estudios seis años más tarde, al presentar a su profesor de composición una sinfonía luego estrenada por la Sinfónica Estatal, que desató el júbilo de sus compatriotas. Al poco tiempo la obra ya era conocida en Europa y América, convirtíendo así a Dmitri en el primer gran autor de la nueva Rusia, un compositor formado íntegramente bajo la Revolución, y por la Revolución. A partir de entonces, Dmitri tuvo carta blanca para la creación, aunque duró una miseria hasta la muerte de Lenin. Las dificultades iban a presentarse cuando Joseph Vissarionovich Dzhugashvilli, llamado Stalin, tomara las riendas de los destinos del país. Pero esa es otra historia.

24 Preludios para piano Op 34
Los 24 preludios para piano del Opus 34 fueron compuestos entre los años 1932-33, por un Shostakovich de 26 años. Se trata de un ciclo de 24 miniaturas que retoman la experimentación de Bach en el siglo XVIII, Chopin y Scriabin en el XIX, y de Debussy en el siglo veinte. La aportación de Shostakovich tiene un lugar especial en la historia de este género instrumental y constituyen una clave para comprender el desarrollo y la posterior maduración estilística del compositor.


Hay en la red mucho niño, grabado por sus padres, jugueteando con el piano.
Sarah Tuan es otra cosa. La pequeña pianista es capaz de interpretar con propiedad música del siglo XX, y rinde aquí, quizá sin proponérselo, un cabal tributo a ese otro niño que escuchaba las clases destinadas a su hermana, hace cien años.
Tres espléndidos preludios del opus 34 son lo que nos brinda la pequeña Sarah con ocasión del concierto ofrecido por los ganadores en su categoría, del International Russian Music Piano Competition, en junio de 2011.

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