lunes, 6 de diciembre de 2010

Beethoven: "Claro de luna" - Adagio

 

La cantante de ópera Magdalena Willmann a quien Ludwig van Beethoven alguna vez propuso matrimonio, respondió así, años después de la muerte del maestro, ante la pregunta de por qué le había rechazado:
"Porque era muy feo y estaba loco".

No conocemos a Magdalena pero al parecer no se guardaba nada. Exageración o no, lo cierto es que la relación de Beethoven con las mujeres nunca fue sencilla, sino más bien compleja y algo torpe. Tampoco ayudaba la dureza de sus facciones, probablemente picadas de viruela, como muchos de sus contemporáneos.

Amén de la cantante, la lista de candidatas a "señora Beethoven" es larga: la condesa Giulietta Guicciardi, las dos hermanas Therèse y Josephine von Brunswick, Therèse Malfatti, Bettina Brentano, Amalie Sebald y un inquietante etcétera.

Ninguna de ellas logró ser desposada por el maestro de Bonn, a pesar del empeño que le puso. La Guicciardi, incluso, tuvo el honor de recibir la dedicatoria de la sonata más famosa de Beethoven, la popularmente conocida "Claro de Luna".

Sonata N° 14 Opus 27 N°2 - Adagio sostenuto - Piano: Wilhelm Kempff


Giulietta contaba con 17 años cuando comenzó a tomar clases con el joven Beethoven, arribado a Viena en 1793. No era muy bonita pero sí encantadora. Al cabo de unos meses de mutuas enseñanzas, Ludwig cayó rendido ante el embrujo de la contessina, para quien –hemos de lamentar– este joven pianista de 23 años que recién se abría paso en la sociedad musical vienesa, era muy poca cosa.

Pero Ludwig no le tomó rencor. Y la sonata, compuesta en casa de los Brunswick en 1801 (donde pasó una temporada, mirando de reojo a las dos hermanas ya nombradas) y publicada en 1802, le fue dedicada a la condessina con todo cariño aunque con un error de imprenta: "... composta e dedicata alla damigella contessa Guilietta Guicciardi".

Adagio. Comienza la melodía.

El movimiento con que se inicia la sonata representa una ruptura con el molde clásico. En vez de la tradicional estructura de movimientos: rápido - lento - rápido, podemos oír aquí que Beethoven ha optado por comenzar con un adagio muy lento, que lleva precisamente la indicación: adagio molto. Una bella y simple melodía sobre un fondo de tresillos.

El título popular de la sonata, "Al claro de luna", se debe a un poeta y crítico musical de la época, Heinrich Rellstab, quien comparó el adagio con un claro de luna sobre el lago de los Cuatro Cantones, en Suiza. En su gran mayoría, los títulos con que se han popularizado las sonatas de Beethoven, deben su nombre a los editores o a uno que otro entusiasta poeta romántico.

En los últimos compases, es la mano izquierda la que toma, en el registro bajo, el sol sostenido con que empezó el canto (4:47).

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5 comentarios :

  1. Encuentro una desubicación pretender a dos hermanas..pero a Beethoven, bueno.. a él se le perdona por lo genio que es.

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  2. Bueno, primero pretendió a una y después a la otra... Y con una de ellas, la Joséphine, creo, el final feliz no estuvo tan lejos de concretarse.

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  3. Si hubiese sido bien recibido por la condesa no tendríamos claro de luna... puede sonar egoísta, pero creo que la condesa rechazó al hombre correcto en el tiempo correcto. Saludos.

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  4. bueno la verdadque bien seescucha

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