lunes, 3 de noviembre de 2014

Johannes Brahms: Canción de cuna



Durante milenios, las madres del mundo entero han cantado canciones de cuna a sus bebés para provocar en ellos el sueño o la quietud. Pero no siempre ha sido la ternura o el amor lo que las impulsa. Las hay que contienen un regaño al niño por su llanto, o una seria amenaza si continúa haciendo ruido. Descubierta hace poco en lo que fue Babilonia, la canción más antigua documentada, con data de cuatro mil años, previene al bebé –en escritura cuneiforme– de que con su llanto despertará al demonio, y que si no se calla de inmediato, éste no tendrá más remedio que comérselo.

Por fortuna, las lullabies inglesas, berceuses francesas o Wiegenlied alemanas del muy posterior y romántico siglo XIX presentan otros aires, donde la ternura y el afecto se prodigan –la construcción del apego, se diría hoy, modernamente. Generalmente en ritmo de 6/8 y con escasamente otro acorde más allá de tónica y dominante, buena parte de los compositores románticos trabajaron la "forma", porque tenía demanda de una naciente clase media. Pero hubo una que se distanció enormemente de sus pares, hasta el día de hoy. Es obra de Johannes Brahms.

Wiegenlied, opus 49 N° 4
Quizá la canción de cuna más popular y reconocida en el mundo entero, fue publicada en 1868, y está dedicada a una amiga de Brahms con ocasión del nacimiento de su segundo hijo, amiga de la cual se dice estuvo enamorado en su juventud. Con versos del folklore alemán, fue presentada en público por primera vez el 22 de diciembre de 1869, en Viena. La cantó la soprano alemana Louise Dustmann acompañada al piano por Clara Schumann.
En versión para cello y piano, se presenta aquí a cargo del cellista húngaro Lászlo Fenyó y el pianista ruso Kirill Krotov. Como resulta obvio, dura menos de dos minutos.



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7 comentarios :

  1. Me encanta su blog.
    Soy la misma Anónimo d hace unas horas en el post d Liszt.
    Lo añado a mis favoritos, y desde ya vendré de visita.
    Gracias y saludos desde España!
    Paloma

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  2. es sublime y la ejecución impecable, mucha espiritualidad

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  3. Hola, Rafael: Muchas gracias por tu comentario. Saludos.

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  4. Recuerdo cuando mi madre entonaba esta canción. Que bellos recuerdos aquellos.

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  5. Hola, Tatiana. Gracias por dejar tu comentario aquí. Saludos.

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  6. Preciosa versión de cello y piano. Esta música no me la puedo quitar de la cabeza, raro es el día que mientras voy paseando no la silbo o tarareo. Mil gracias al responsable de este interesante blog que no para de regalarnos trozos de belleza.
    Un saludo cordial desde España.

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  7. Hola, Maya. Muchas gracias, otra vez, por tus alentadores comentarios. Saludos a la Madre Patria.

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