lunes, 11 de marzo de 2013

Chopin: Estudio Opus 10 N° 3 "Tristeza"



Arribado a París en septiembre de 1831, Frédéric Chopin, asombrosamente, vio programado su primer concierto ante el público parisino para tres meses después de su llegada. La reciente relación con su eventual maestro, el pianista alemán Karlbrenner, posibilitó que así fuera. Karlbrenner y otros nueve músicos se presentarían en un concierto grupal en diciembre de ese año, y tuvieron la gentileza de invitar al refugiado polaco a unirse a ellos.

Sumado a las obras para piano solo, piano a cuatro manos y cuarteto de pianos, más un violinista y un oboísta, se previó conforme a la tradición de la época la presentación de una cantante, cuyo cometido es aumentar la diversidad de timbres, permitiendo la audición de la voz humana. Pero la cantante canceló y el concierto fue postergado hasta el 26 de febrero de 1832 con el reemplazo de la cantante por un trío vocal femenino. Chopin lo agradece: "Más valen tres gracias que una sola diosa", dice, aunque habrá de arrepentirse más tarde porque ahora el "borderó" será repartido entre un número mayor de protagonistas.

Chopin en la Sala Pleyel
El concierto se realizó en la Sala Pleyel, con sus trescientas localidades copadas. Claro, un buen número de ellas habían sido distribuidas entre personalidades francesas, aunque los compatriotas polacos acudieron en masa. Entre los asistentes estuvieron Félix Mendelssohn y Franz Liszt.
Como podía preverse, el concierto resultó un fracaso financiero: muchos artistas y pocas localidades de pago; en dos palabras, mucho invitado. Sin embargo, Frédérik rescatará un saldo positivo: si bien no le ha entrado un peso, ya está presente en la opinión de los parisinos. La Revue Musicale así lo ha señalado:
"En la inspiración del señor Chopin hay una renovación de la forma, sin duda destinada a ejercer una profunda influencia sobre los futuros logros de las obras escritas para piano".
Ese mismo año, 1832, se publicaron los Estudios del Opus 10, dedicados a su joven amigo Franz Liszt, un año menor que él. Si consideramos que en toda su vida Frédérik recibió la miserable suma de 17.000 francos por su obra completa (las clases, en cambio, le reportarán, en promedio, 14.000 francos al año), la edición de los estudios señalados, suponemos, habrá aliviado en algo las estrecheces del momento.

Estudio opus 10 N° 3
Fácil en apariencia, el estudio en mi mayor presenta problemas delicadísimos: a la exigencia de hacer cantar todas las voces en los momentos serenos, se suman luego, en la resuelta sección central, digitaciones muy incómodas (2:49) y ataque de "sextas" con ambas manos desde posiciones apartadas (3:05). Luego, la pieza retoma el canto sosegado inicial y muere delicadamente.
La versión es de la pianista ucraniana Valentina Lisitsa.


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2 comentarios :

  1. Este Estudio lo conozco como la palma de mi mano pero jamás antes lo oí tocado tan soberbiamente. Me sorprende que una persona tan joven pueda ser tan profunda. Me emocionó. Gracias Daguito. Carmen Pía

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    1. Me alegro mucho, pos, CPia. De eso se trata, de provocar emoción. Gracias por dejar tu comentario aquí. Saludos y besos.

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