domingo, 8 de agosto de 2010

Mozart: Concierto piano N° 21 - Andante


Vista de la Viena urbana, en tiempos de Mozart

En sus escasos 35 años de vida, Mozart alcanzó a componer 27 conciertos para piano y orquesta. Los primeros, compuestos a partir de los 11 años, tenían como destinatarios no al virtuoso del teclado sino al diletante, es decir, al amante de la música que pudiera pagar la partitura impresa y que contara con amigos tan músicos como él pero capaces de acompañarlo, para disfrutar de una velada agradable un día cualquiera.
Es el caso, por ejemplo, del concierto N° 7 para tres pianos, compuesto en 1776 para las dos hijas de una tal condesa Logron y donde Mozart confía a una de ellas una parte extremadamente sencilla, porque la niñita tocaba muy poco.

Años más tarde, ya instalado en Viena, surgirán los conciertos que van a exigir al intérprete bastante mayor habilidad y destreza. Para ello, Mozart trabajó duro. Sólo entre los años 1784 y 1786 compuso la considerable cifra de 12 conciertos para piano y orquesta. Se había casado en 1783 con Constanza Weber (lo que a Leopoldo, el padre de Wolfgang, no le hizo ninguna gracia) después de fracasar en el cortejo algo ingenuo de la hermana mayor de ésta, Aloysia. Y al parecer, le apuntó, porque después de dos años de intensa vida marital −según cuentan los biógrafos− el mundo vio llegar de la mano de Wolfgang, en 1785, tres conciertos, dos de ellos probablemente los más famosos hasta nuestros días: los conciertos N° 20 y N° 21. De estos dos, el más popular es el último. También, el más abordable.



Desde tiempos inmemoriales, Televisión Nacional de Chile nos hace escuchar el movimiento central −andante− mientras nos informa de las condiciones meteorológicas del país. Y a pesar de ser éste un país larguirucho, el informe del tiempo termina antes de que acabe el andante.
La pieza se inicia con una exposición muy calma y reposada a cargo sólo de la orquesta. Al poco rato entrará el piano, más o menos a la altura de Antofagasta, y entonará el tema principal en la tonalidad de fa menor (1:27).

El pronóstico para los próximos tres días cierra el Informe cuando estamos a punto de escuchar la anhelante modulación de la tonalidad de do menor a la bemol, momento en que el ritmo se recoge y la orquesta calla antes de retomarse el tema inicial en la nueva tonalidad (4:28).

La versión es del pianista venezolano Pablo Arencibia y la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Segundo movimiento −andante− del concierto para piano y orquesta N° 21 en do mayor de W.A. Mozart, "la música del tiempo".

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4 comentarios :

  1. Hermoso, como siempre. Muchas gracias por la buena música, la historia y las bellas fotografías.

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  2. Bieeen, Quequita. Como siempre en primera línea. Gracias por comentar.

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  3. Bien, bien....nos hacia falta un espacio como este donde nos enseñe el dónde y el cuando, también el como de lo que amabamos
    un abrazo amigo

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  4. A Anónimo: muchas gracias por el comentario y la visita. Comenzar siempre ha sido difícil y este espacio recién comienza. Afortunadamente, todavía queda mucha música por contar.

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