domingo, 19 de julio de 2020

Mozart: "Laudate Dominum"


Como parte del acostumbrado tour por Europa Central a fin de encontrar empleo digno, en 1778 Mozart abandonó Salzburgo y al arzobispo Colloredo para iniciar viaje a Manheim y París. Esta vez lo acompañaba Anna Maria, su madre. Como era lo habitual, el viaje no rindió mayores frutos. Por el contrario, la gira se vio oscurecida, todavía más, por la muerte de Anna Maria, en París, el 3 de julio de ese año. Un mes más tarde, Leopold Mozart envió a Wolfgang una carta donde le informaba que se había abierto una posición en Salzburgo, como organista de la corte. El nuevo puesto comportaba un aumento de salario y generosos permisos para ausentarse.


Mozart llegó a Salzburgo la tercera semana de enero de 1779, haciéndose cargo de inmediato de sus nuevos deberes, que incluían tocar en la Catedral y en la corte, además de la instrucción a los niños del coro. Por supuesto, también debía componer, aunque sin las exigencias que debieron soportar otros maestros (como por ejemplo, Bach). Además de conciertos para diversos intrumentos, sonatas para piano y violín, y sinfonías, Mozart compuso ese año y el siguiente un buen número de piezas sacras entre las que sobresalen la misa "Coronación", la Missa Solemnis K337 y dos Vísperas, éstas últimas, composiciones corales sacras destinadas al uso litúrgico en la Catedral de Salzburgo.

Vesperae Solennes de Confessore
Es la segunda de las dos vísperas, data de 1780 y será la última obra coral que Mozart escriba para la Catedral. Tal como la primera, sigue el estándar de la litúrgica católica al incluir el Magnificat y los cinco salmos utilizados en el servicio de Vísperas. Las palabras "de confessore" (que no son de Mozart) sugieren que la obra puede haber sido concebida para la celebración de un día específico del calendario de santos (confessore). Por su parte, "solennes" indica sencillamente que la obra consta de acompañamiento orquestal.
La obra está constituida de cinco secciones más el Magnificat. La quinta sección, sobre el salmo 117 del Libro de Salmos del Antiguo Testamento, es la más célebre de todas.

Laudate Dominum Omnes Gentes
Más conocido sencillamente como Laudate Dominus (Alabemos al Señor), está escrito sobre el más corto de los salmos, de tan solo dos versos, puesto en música no pocas veces por compositores de toda época (Bach entre ellos, naturalmente). Escrito para orquesta, soprano y coros, su radiante belleza revela el lado más personal del acercamiento de Mozart a la música sacra, según los estudiosos. Alfred Einstein va algo más allá al señalar que quien no conoce esta obra no conoce a Mozart.

La versión es del niño noruego de 13 años Aksel Rykkvin, acompañado del Coro de la Catedral de Oslo y la IRIS Chamber Orchestra, conducida por Vivianne Sydness.

8 comentarios :

  1. Excelente, maravilloso...El talento innegable de la voz de Aksel, junto al Coro de la Catedral de Oslo y la Iris Chamber Orquesta y su director Sydness...Saludos.

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  2. Me encanta tu blog. Soy tu nueva suscriptora desde México. Muy buena información y preciosa la versión con la que lo ilustras. Mi favorita es la de Emma Kirkby, pero también me agrada tu selección.

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    1. Hola: Me alegro. Es excelente la versión de la Dame Kirkby pero no hay videos en vivo. Y escogí al niño por la novedad. Muchas gracias por tu comentario y por suscribirte. Saludos a México.

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  3. ¡Gracias por seguir compartiendo belleza!

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  4. Conmovedor, muy buena versión, Gracias,como siempre!!

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