miércoles, 27 de mayo de 2020

Schubert: Novena Sinfonía - "La Grande"


En búsqueda de un editor

Durante su corta vida, Franz Peter Schubert escribió nueve sinfonías y dejó seis sin terminar. Entre las nueve sinfonías terminadas se cuenta la célebre Sinfonía Inconclusa, de tan solo dos movimientos pero considerada uno de las más hermosas obras orquestales del autor. Pero de todo este caudal, nada interesó a los editores de la época. Ninguna de sus sinfonías fue publicada en vida del pequeño Schubert. Es más, todas fueron estrenadas completas recién cincuenta años después de la muerte del compositor. "Mi esfuerzo va hacia los artistas ya consagrados con los cuales puedo ganar más dinero... La misión de revelar nuevos talentos es para otro". Son palabras del editor Peters, de Leipzig, en 1821, rechazando la publicación de obras del desconocido Franz Schubert.


Pero al parecer, nada de esto molestaba gran cosa a Schubert. Se contentaba con escribir una página tras otra, al margen de que se interpretase. "El Estado debería mantenerme –dijo una vez–. He venido al mundo con el único propósito de componer". Los dos últimos años de su vida trabajó intensamente, pese a la parsimonia editorial y a su delicada salud. Cuando ya estuvo muy enfermo, se fue a vivir con su hermano Ferdinand, también músico. Allí murió el 19 de noviembre de 1828, a los 31 años. Sus posesiones, al momento de morir, eran algo de ropa y un buen número de partituras inéditas, cuyo valor fue estimado en 63 florines. Los gastos del funeral ascendieron a 270.

Schumann, exhumador
Diez años después, Robert Schumann visitó a Ferdinand para el año nuevo de 1838. Ferdinand permitió que Schumann revisara esa pila de manuscritos inéditos. Allí encontró una Sinfonía en Do mayor de la que Schumann tenía alguna referencia. Se la llevó consigo, con la venia de Ferdinand, y sus dos primeros movimientos fueron estrenados el 29 de marzo de 1839 en el Gewandhaus de Leipzig bajo la dirección de Felix Mendelssohn. Se supone iniciada en el verano de 1825 y abandonada luego por el autor. En 1828 la habría retomado para una última revisión. Recién en 1850, veintidós años después de la desaparición del compositor, se pudo escuchar completa en Viena.
En palabras de Schumann, es una obra que "nos transporta a un mundo en el que no recordamos haber estado nunca".

Novena Sinfonia, en Do mayor - Finale
El subtítulo "La Grande" se originó en un principio para distinguirla de la Sinfonía No 6, también en Do mayor. Hoy, el apodo hace referencia a su grandeza y majestuosidad. Su extensión, al menos, no deja dudas de que estamos ante una obra mayor. Con sus cuatro movimientos, alcanza cómodamente una hora si se respetan todas las repeticiones que indica la partitura:
   Andante - Allegro ma non troppo
II   Andante con moto
III  Scherzo. Allegro vivace - Trio
IV  Allegro vivace

Tal extensión era inusual para su época. También lo es hoy para una entrada de blog. Por eso, hemos escogido el cuarto movimiento para ilustrar la obra.

El Finale de la sinfonía, si algo despliega, es exuberancia. Es la conclusión lógica a un trabajo de tal envergadura. Durante todo el siglo XIX, la Novena de Beethoven sirvió como inspiración y desafío a todos los autores de sinfonías. Por eso, un pasaje central rinde homenaje al gran maestro de Bonn, cuando, en el minuto 3:47, un clarinete nos trae a la memoria la famosa melodía del movimiento coral de la Novena, estrenada un año antes de que Schubert iniciara el abordaje de su propia obra mayor.

La versión es de la Filarmónica de Viena, con la conducción del maestro John Eliot Gardiner.

3 comentarios :

  1. ¡Qué Maravilla! Estruendoso Comienzo Unísono. ¡Qué Coordinación!

    Y te la juegas: ó sale bien ó...

    Y no conocía estas circunstancias de Schubert... fíjate, lo que es la vida...

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    1. Hola, Jorge: Así es. Gracias por tu comentario. Saludos.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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