sábado, 13 de mayo de 2017

Vivaldi: Concierto para mandolina


Sabido es que Vivaldi se benefició de la abundante presencia de diestras chicas que tocaban el violín en el Ospedale della Pietá, en Venecia, donde a partir de 1703 dio clases de canto y violín por cerca de 36 años, aunque con reiteradas y a veces prolongadas ausencias. Para ellas, sus alumnas, compuso más de doscientas obras para violín. Pero si se trataba de buscar intérpretes de algún otro instrumento solista, la oferta era más limitada. Mucho más todavía si los intérpretes requeridos lo eran de mandolina, instrumento creado, y extendida su construcción, recién en la Italia del siglo XVII.


Por esta razón, quizá, il prette rosso escribió solo dos obras que contemplan mandolina. Una, escrita para dos mandolinas, cuerdas y continuo en Sol mayor. La otra, aquella que ha concitado el mayor favor de los intérpretes, el Concierto para mandolina y cuerdas en Do mayor. (Debe ser más sencillo encontrar un mandolinista que dos, aventuro). Su fecha de composición se sitúa alrededor de 1725, un año muy fértil y provechoso para el maestro, próximo a cumplir cincuenta años. Entre otras creaciones de la época, sobresale espléndidamente ese año la composición de las celebérrimas Cuatro Estaciones.

Concierto para mandolina, cuerdas y continuo, RV 425 (*)
Aunque la parte solista no es extraordinariamente exigente, su cuidada armazón revela que el maestro Vivaldi se manejaba tan bien con el lenguaje "mandolinístico" (discúlpese la expresión) como lo hizo con sus cientos de obras para violín, instrumento del que sí fue intérprete, y muy notable.
La popularidad de la obra se vio favorecida en nuestros tiempos por la inclusión de sus dos primeros movimientos en la banda sonora de la película de 1979, Kramer vs. Kramer. La película incluye asimismo pasajes del concierto en Sol, con similares frutos.
(*) RV: Ryom Verzeichnis, Catálogo Ryom, compilación de las obras de Vivaldi publicada en 1973 por el musicólogo danés Peter Ryom.

Movimientos:
Estructurado en la típica secuencia rápido-lento-rápido que hará furor durante los próximos ciento cincuenta años, son sus partes:
00:00  Allegro
03:00  Largo
05:29  Allegro

La versión es del intérprete israelí Avi Avital, acompañado de la agrupación Orquesta Barroca de Venecia.


Amigo visitante:
Si te gustó el artículo, mucho te agradecemos si lo compartes, o más sencillamente, lo recomiendas en Google con un cómodo clic

2 comentarios :

  1. Realmente sorprende la cantidad y variedad de los conciertos que compuso Vivaldi. En su catálogo hay obras para casi todos los instrumentos(incluso para algunos hoy en desuso) y desde luego, entre tantos no podían faltar un par de obras para mandolina.

    ResponderEliminar
  2. Hola, Daniel: Exactamente. Muchas gracias por tu comentario. Saludos.

    ResponderEliminar

Deja aquí tus impresiones, por sencillas que sean. Tu opinión nos interesa a todos.