lunes, 1 de mayo de 2017

Chopin: Polonesa "trágica", opus 44


Pese a que todo el mundo escribió polonesas (las hay de Telemann, Mozart y Schubert, y continuarán la senda Mussorgski y Tchaikovski) las más célebres y destacadas se deben a la inspiración de Chopin. Parte importante de la vida del compositor polaco fue ocupada por la creación de obras en la forma polonesa. La primera fue escrita a los siete años; la última, en 1846, tres años antes de su muerte. La que hoy nos ocupa fue escrita en 1840 y publicada en París al año siguiente. Alguna vez fue llamada "polonesa trágica" pero ya no parece necesario tan calamitoso epíteto. A fin de cuentas, se trata de una danza. Por añadidura, el año 1841 había iniciado para Chopin una de sus más fructíferas y provechosas épocas.


A pesar de su nombre, es una pieza "compuesta", es decir, mixta, pues del modo más imprevisto Chopin inserta un tempo di mazurka en el mero centro de la pieza. Su amigo Liszt se verá gratamente sorprendido por tal ocurrencia y así lo señalará en una reseña de su audición en París. En su habitual estilo florido, anotará que: "... En las páginas de los mayores compositores no hemos visto nada análogo a la impresión producida por este pasaje, interrumpido bruscamente por una escena campestre, por una mazurca de un estilo idílico, que tiene la fragancia de la menta y del orégano".

La obra está dedicada a la menor de las hermanas Komar, prominentes damas de la comunidad polaca emigrada a París, y entusiastas amigas del arte en todas sus formas. Para la época, sin embargo, las hermanas ya no se apellidan así. Ludmila, dedicatée de la Polonesa, es ahora la princesa Ludmila de Beauvau pues ha casado recién con Charles-Just de Beauvau-Craon. Su hermana Delfina, aunque divorciada de su conde Potocki, será todavía reconocida como Delfina Potocka. Para ella también habrá una atención (es su alumna): Chopin le dedicará en 1847 su popular "Vals del Minuto".

Polonesa en Fa sostenido menor, opus 44
Tres claras secciones, precedidas por un encendido crescendo, se distinguen en la organización de la pieza:
00:20  La polonesa propiamente tal, marcial, altiva, provocadora.
03:00  Un largo episodio en triples corcheas, que parece simular un redoble de tambores.
04:35  En el centro, la imprevista mazurka, insertada por Chopin en el corazón de un trozo vehemente. Gracias a su genio, este intermedio conducirá a la reanudación de la introducción (7:50) y del primer tema rítmico (8:01).
En palabras de Liszt, la pieza termina "con un sombrío murmullo que deja el alma atrapada en un manto de desconsuelo". De allí, tal vez, la connotación trágica que se comentó al inicio.

La versión, impecable, es del pianista canadiense Charles Richard-Hamelin.


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2 comentarios :

  1. Chopin se toca con 6 dedos en cada mano no? Ja... Así decía un chiste en no se que película... Suena enérgico, como siempre... Aunque no se mucho de música clásica en verdad 🎵... Saludos 🙋

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  2. Hola: Nada especial hay que saber, JLO. Solo estar dispuesto a escuchar, y disfrutar. Un saludo, y gracias por tu comentario.

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