lunes, 12 de diciembre de 2016

Mijail Glinka / Balakirev: "La Alondra"


En 1836, Mijail Glinka había asombrado al público y crítica rusos con el estreno de su primera ópera, La vida por el zar. Tenía 32 años y se aprestaba a iniciar la composición de un segundo trabajo en el género, Ruslán y Liudmila, según el poema homónimo de Pushkin. Pero tardará cinco años en completarla, debido, entre otras cosas, a su salud quebrantada tras sufrir el abandono de su mujer. Maria Petrovna Ivanova, una chica de San Petersburgo, lo dejó por otro, sin sutilezas, un día cualquiera.


La unión no había sido feliz y el rompimiento se veía venir aunque nunca con la desenvoltura de que hizo gala Maria Petrovna. El compositor buscó refugió en la naturaleza. Abandonó San Petersburgo y pasó largos periodos en el campo. Pero no dejó de componer. Aun sumido en el abatimiento, en 1840 tomó inspiración de unos versos de su amigo y poeta Nestor Kukolnik y sobre ellos escribió un ciclo de doce canciones, las que reunió bajo el título colectivo de "Adiós a San Petersburgo".

Mijail Glinka, en 1840
(1804 - 1857)
"La alondra" es la más popular de aquellas canciones. Pero lo es más en su arreglo para piano solo. En 1855, dos años antes de su muerte, Glinka conoció a un joven Mili Balakirev, a quien estimuló para que abandonara las matemáticas definitivamente y se dedicara a componer.
En agradecimiento a su mentor y amigo, entre sus primeras composiciones Balakirev transcribió para piano un buen número de canciones de Glinka. La más aplaudida ha sido, desde luego, La alondra.
La pieza debe a Glinka, indudablemente, la excepcionalmente bella y triste melodía. A Balakirev, el trazo y el dibujo musical.

La versión es de la pianista Olga Scheps, nacida en Moscú y radicada en Alemania.


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2 comentarios :

  1. No conozco mucho de este compositor.Sólo he escuchado la excelente obertura de "Ruslan y Liudmila" y sé que fue el fundador de la escuela nacionalista rusa.

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  2. Hola, Daniel: Ya reseñamos la obertura aquí. Según recuerdo, contiene unas palabras de Tchaikovski sobre el autor, que le reclaman que podría haber hecho más como compositor. Te encantaría, por otra parte, su célebre Jota Aragonesa, también reseñada en esta página. Saludos, y gracias por el comentario.

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