lunes, 29 de agosto de 2016

Brahms: Balada No 1 en re menor



Las cuatro baladas de su opus 10 las escribió Brahms poco tiempo después de conocer en Düsseldorf a la familia Schumann, conformada en esa época, 1853, por Robert, Clara y siete hijos. En la oportunidad, el bondadoso Schumann elogió abiertamente al talentoso joven de 20 años. Clara no se quedó atrás, y dejó estampado en su diario que Brahms "parecía haberles sido enviado directamente por Dios".

Brahms, de 20 años
(1833 - 1897)
Brahms intentaba hacer una carrera, y Robert Schumann se convertirá en su padrino, aunque por poco tiempo pues Robert morirá tan solo tres años después. En el ínterin, Johannes y Clara establecerán una comunión de ideas e intereses muy cercana a una relación sentimental, aunque Brahms hubiese querido ir más allá. Tres meses antes de la muerte de Robert, en 1856, mientras éste permanecía postrado en un asilo para enfermos mentales, Brahms escribió a Clara:
Mi muy querida Clara, desearía poder escribirte tan tiernamente como te amo y decirte todas las cosas buenas que te deseo. Eres tan infinitamente querida para mí que no puedo expresarlo en palabras. Desearía llamarte mi querida y muchos otros nombres, sin dejar nunca de adorarte... Si las cosas pudieran ir más lejos de como están en este momento... Si solo pudiera vivir en la misma ciudad contigo y mis padres… escríbeme una bella carta pronto. Tus cartas son como besos.
Es para pensar que Brahms estaba definitivamente enamorado. Clara respondió, creemos, hasta donde el respeto por el recuerdo de su amado Robert lo permitió. La relación, epistolar, continuará hasta la muerte de ambos, ocurrida, con apenas un año de diferencia, cuarenta años más tarde.

Las Baladas del opus 10
Se dice que fueron compuestas con el afán de mostrar al mundo musical (incluidos Robert y Clara) los progresos alcanzados en su maestría con el piano hasta ese momento –recordemos que Clara era una extraordinaria pianista. El compositor tiene 21 años y solo ha compuesto obras en que el puntal es el piano (solo, voz y piano, también un trío con piano). Las baladas, cuatro piezas breves que conforman una unidad, lo prepararán mentalmente para el abordaje de obras mayores. Brahms no retomará esta forma, la balada, sino hasta muy tarde, en la tercera de sus Seis piezas para piano, de 1892, dedicadas por cierto, a Clara Schumann.

La primera de estas cuatro piezas, la Balada No 1 en re menor, está inspirada en un poema escocés, "Edward", de no poco contenido dramático pues trata del parricidio cometido por Edward, precisamente. Es la única pieza del conjunto de carácter "programático". Acorde con el carácter de la tragedia relatada, la pieza finaliza en la mayor quietud.
Fechado en 1854, el conjunto está dedicado a su amigo compositor y director Julius Otto Grimm.

La versión es de la talentosa pianista china Yuja Wang.


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2 comentarios :

  1. Bella pieza musical de Brahms. Lo he disfrutado. Gracias.

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  2. Hola, Orlando. Me alegro y muchas gracias por tu comentario. Saludos.

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