sábado, 21 de mayo de 2016

J.L. Dussek: Sonata "Élégie Harmonique"



Como es de público conocimiento, en los recitales y conciertos de nuestros tiempo el piano se sitúa en el escenario con su eje más largo a lo ancho de éste de modo que la tapa levantada actúa como caja de resonancia enviando el sonido directamente hacia la audiencia. Así dispuesto el instrumento, cuando el pianista, o la pianista, toman asiento ante él, quedan mostrando su perfil al público, su perfil derecho, para mayor rigor. Pero no siempre fue así.

Hasta antes de que se iniciaran los conciertos públicos, tecladista y clave, clavecín o clavicordio, se disponían de cualquier modo en relación con el público pues se trataba de veladas íntimas en el reducido espacio de una sala o salón de algún miembro de la nobleza. Pero cuando el recital de piano abierto al público se popularizó, hubo que decidir el modo en que el instrumento (y el pianista) debía disponerse frente a esos nuevos auditores, esa naciente burguesía que cómodamente sentada en las butacas de una sala de conciertos deseaba participar ávidamente de lo que nobleza, aristocracia y clero venían gozando desde hacía mucho.

J.L. Dussek (1760 - 1812)
¿Cómo hacerlo? ¿De espaldas al público? ¿De frente? ¿...O de lado?
Aunque no tan obvio, existió un pianista que resolvió esta cuestión de una vez y para siempre. Tiene nombre y apellido. Jan Ladislav Dussek es recordado como el primer gran virtuoso que se sentó al piano mostrando su perfil derecho al público, por primera vez en la historia.
Nacido en Cáslav, Bohemia, en 1760, el muy agraciado Dussek (el público parisiense le llamó le beau Dussek) exhibió su bello perfil a los veinte años ante públicos extasiados de media Europa, pues también fue el primer concertista que emprendió giras.

Gran virtuoso del instrumento, fue asimismo un buen compositor. Amigo íntimo del príncipe y pianista de afición Luis Fernando de Prusia, a la muerte de éste –en batalla frente a las tropas napoleónicas en 1806– compuso en su memoria una sonata, que tituló "Élégie Harmonique".
Tras la muerte de su amigo y protector, la vida del bello Dussek se desordenó un poco. Murió obeso y alcohólico en St. Germain-en-Laye el 20 de marzo de 1812.

Sonata en Fa sostenido menor, opus 61, "Élégie Harmonique"
La pieza tiene tan solo dos movimientos:
– Lento patetico - Tempo agitato
 Tempo vivace e con fuoco quasi presto

Se presenta aquí el primer movimiento en versión del pianista madrileño Ignacio Marín-Bocanegra.


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6 comentarios :

  1. es hermosa esa sonata tengo 4 interpretaciones distintas de ella y bueno nunca me canso de escucharla, buen blog.

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  2. Hola. Ahá, cuatro versiones!! Te cuento que yo no la conocía, toda una pérdida. Gracias por dejar tu comentario aquí. Un saludo.

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  3. Muy hermosa.Impregnada de un gran espíritu romántico, aunque se adelantara a esta época. Me emociona por lo arrebatadora, triste y expresiva que llega a ser su melodía.

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  4. Hola, Concha: Cierto lo que dices, Dussek, un adelantado a su tiempo. Gracias por tu comentario. Saludos.

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  5. Así es, Daniel. Gracias por tu comentario.

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