martes, 16 de junio de 2015

Beethoven: Cuartetos "Razumovski", No 1



Hijo de un campesino ucraniano al que le cambió la vida gracias a Catalina II por favores recibidos, el joven conde Andréi Razumovski, también violinista, presumía de haber estudiado los cuartetos de Haydn con su propio autor. Por eso, en ocasiones había fungido de segundo violín en el Cuarteto Schuppanzigh que amenizaba las veladas en casa del príncipe Lichnowski, mecenas de Beethoven. En 1790, Razumovski había sido nombrado embajador del Imperio Ruso en Austria y desde entonces vivía en Viena.

Andrei Razumovski (1752 - 1836)
Con ocasión de las veladas conoció a Beethoven, y en 1805 se aventuró a solicitar al maestro la composición de una serie de cuartetos de cuerda, que si bien no especificó en número, debían necesariamente inspirarse en temas rusos o en la imitación de ellos. Para el caso de que Beethoven no estuviera suficientemente familiarizado con la música rusa, le proporcionó un buen lote de canciones populares.

Cuartetos Razumovski
Pero el maestro de Bonn poco caso hizo de las recomendaciones del personaje pese a su alta investidura y sólo incluyó temas del folklore ruso en dos de los tres cuartetos –conocidos hoy como "Cuartetos Razumovski"– que finalmente entregó al conde a fines de 1806, luego de ocho meses de trabajo –mientras simultáneamente componía la Obertura Leonora No 3 y la Cuarta Sinfonía–, sumando así tres obras más a la producción en el género iniciada en 1801 con los seis cuartetos del opus 18, dedicados al príncipe Lichnowski.

Cuarteto Op 59 No 1 en Fa mayor
El primer cuarteto de la trilogía incorpora en su movimiento final una de las melodías rusas proporcionadas por Razumovski, para quien Beethoven no escatimó títulos al redactar la dedicatoria: "[...] Conde Razumovski, Consejero Privado de Su Majestad el Emperador de todas las Rusias, Senador, Caballero de las Órdenes de San Andrés y de Alexander Nevski y Gran Cruz de Primera Clase de la Orden de San Wladimiro". Pocos años más tarde, el conde sumará a sus credenciales el título de Príncipe.

Estrenados por el Cuarteto Schuppanzigh en el palacio Razumovski, de Viena, los cuartetos del Opus 59 corrieron la misma suerte que por aquellos años experimentaron sus primeras sinfonías, provocando desazón e incomprensión en sus contemporáneos. Según se cuenta, Beethoven habría respondido a sus críticos que no habían sido escritos para ellos sino para una época futura.

Movimientos:
00       Allegro
11:30  Allegretto vivace
20:28  Adagio molto e mesto
33:14  Allegro (El tema ruso, ataca sin pausa)

La versión es de un excelente Cuarteto formado por jóvenes estudiantes del New England Conservatory, de Boston.




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2 comentarios :

  1. Los cuartetos de Beethoven no son obras fáciles en ellos Beethoven volcó su faceta más atrevida y avanzada este cuarteto en particular lo tengo en cd me gustan mucho el primer y el segundo movimientos: el Allegro y el allegretto vivace e sempre scherzando,este último es de una fuerza explosiva, unos "arranques"de energía muy beethovenianos.También me impresiona mucho el finale del op. 59 no 2, el siguiente cuarteto luego del que comentas, el movimiento está marcado Presto y es una cabalgata violenta y muy exigente para los músicos.

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  2. Hola, Daniel: Muchas gracias por tus excelentes comentarios. Saludos.

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