miércoles, 6 de mayo de 2015

Borodin: En las estepas del Asia Central



Un año antes de que fuera asesinado mediante una bomba arrojada a sus pies, el zar Alejandro II decidió celebrar sus veinticinco años a la cabeza del imperio ruso con un gran evento. Para ello fueron convocados varios músicos rusos quienes debían poner la música a otros tantos dramas breves que iban a escenificarse ante el zar y su corte. Al parecer, el único músico que respondió a la convocatoria fue el compositor y científico Alexander Borodin, músico integrante del Grupo de los Cinco, y a la sazón titular de la cátedra de química en la Academia Médico-Quirúrgica rusa. El compositor se unió a las celebraciones con un breve poema sinfónico que tituló "En el Asia Central".

Alexander Borodin (1833 - 1887)
Un éxito inmediato
El gran evento previsto por el zar nunca llegó a celebrarse. (La situación política no era de las mejores, como se podrá colegir). Pero la obra de Borodin, estrenada en San Petersburgo en abril de 1880 bajo la dirección de Rimski-Kórsakov, se hizo célebre por derecho propio casi inmediatamente, en Rusia y también en el resto de Europa, donde se hizo conocida con el título "En las estepas del Asia Central".
La obra sinfónica está dedicada "con veneración" al maestro del poema sinfónico, Franz Liszt, a quien Borodin había conocido poco antes, en Weimar, hasta donde arrancó durante una visita profesional a Jena en su carácter de hombre de ciencias.

Travesía por las estepas
Abiertamente programática, la obra ilustra la travesía por las estepas del Asia Central de una caravana de mercaderes asiáticos escoltada por soldados rusos, imagen frecuente, imaginamos, luego de la expansión hacia el Este del Imperio Ruso propiciada por el zar asesinado.
Nada más apropiado que las palabras del mismo Borodin para describir el ambiente que evoca la partitura, escenario señalado por una colaboración idílica entre conquistados y conquistadores –reseña políticamente correcta si se trataba de homenajear al zar:
"Es pleno día. En la estepa arenosa del Asia Central resuena un dulce canto ruso. Sobre el fondo se divisa una caravana de caballos y camellos y nos llega el eco de una melodía oriental. La caravana se aproxima y prosigue hacia el inmenso desierto escoltada por una patrulla de soldados rusos. La caravana avanza siempre hacia el sol. El canto de los conquistadores y la melodía de los conquistados se funden en una única armonía, y finalmente todo desaparece en el silencio de la estepa".
La obra dura menos de ocho minutos.
La versión es de la agrupación Laurel Wind Orchestra conducida por Yoo Sejong.



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8 comentarios :

  1. Muy ilustrativo el aporte de vuestro espacio. Me siento afortunado de haberlo descubierto. Mis saludos y felicitaciones. Alberto Atienza periodista - escritor

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  2. Hola, Alberto: Muchas gracias por tus atentas palabras. Más aún, si provienen de un periodista y escritor. Un saludo.

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  3. Me ancanta esta pieza, como todo Borodín. Creo que el genio de la instrumentación, Rimski-Korsakov le dió a todas sus obras un relieve espectacular. Gracias por publicar el poema.

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  4. Hola, EB...: Efectivamente, así es. Muchas gracias por tu comentario. Un saludo.

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  5. Hola, Unknown: Gracias por el comentario. Saludos.

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  6. Maravillosa música descriptiva. Nos transporta a ese inmenso escenario, uniendo el "alma rusa con el encanto oriental y el sugerente ritmo de la caravana de camellos. Insuperable Borodin y las orquestaciones de su genial amigo y compañero N. Rimski Korsakov. Gracias a los "responsables de esta publicación. Saludos de Cefe Yuste.

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  7. Hola, Cefe: Muchas gracias a ti por tu comentario, y tus estimulantes palabras. Un saludo.

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