sábado, 18 de abril de 2015

Mozart: Concierto para violín N° 5



Salvo por el dilatado paréntesis de casi año y medio durante el cual, dispensado del servicio, recorrió Europa central junto a su madre en busca de mejores aires, Wolfgang Amadeus Mozart debió soportar a su grosero patrón el príncipe-arzobispo Colloredo durante nueve años, desde agosto de 1772 hasta mayo de 1781, cuando se produjo la ruptura definitiva, tras un áspero debate.
Desde un principio las relaciones fueron tensas, y de ahí en adelante no hicieron más que empeorar al punto de que el príncipe-arzobispo, durante una entrevista concedida a Leopold Mozart en 1777, se permitió señalar a éste que su hijo "no sabía nada y que lo que debía hacer era ir a Nápoles a aprender música en un conservatorio".

Los seis conciertos para violín
Sin embargo, ahogado y maltratado en el provinciano ambiente de Salzburgo por un patrón descortés, Mozart fue capaz de producir allí muchas de sus mejores obras, algunas de ellas compuestas a una velocidad asombrosa. Es el caso de los únicos seis conciertos para violín que debemos a Mozart, de los cuales el No 3, el No 4 y el No. 5, considerados hoy como verdaderas obras maestras, fueron escritos en apenas cuatro meses, entre septiembre y diciembre de 1775, al tiempo que el vasallo Mozart componía sin parar música para los oficios religiosos y ocasiones especiales diversas.


Concierto para violín y orquesta No 5, en La mayor, K. 219
Con el concierto No 5, llamado algo toscamente "Concierto Turco" (por el rondó), Mozart logró crear algo muy en la línea de lo que el siglo XIX conocerá como el concierto para instrumento solista y orquesta. No obstante enmarcarse abiertamente en la tradición del concierto de cámara "clásico", su extensa duración alrededor de 25 minutos– y su gran demanda técnica revelan que un nuevo rol ha sido asignado al violín como instrumento solista. No fueron pocos los conciertos de similar talla que se escribieron en la misma época, pero ninguno logró sobrevivir a la prueba del tiempo con la galanura que lo ha hecho el No 5 de Mozart.

Movimientos
00        Allegro aperto - Adagio - Allegro aperto  Única instancia en el repertorio de concierto mozartiano en que el solista hace su primera entrada con un breve adagio independiente de la exposición orquestal. (Allegro aperto: algo más majestuoso que un allegro corriente).
10:56  Adagio  Uno de los movimientos lentos más extensos de Mozart, con un bellísimo pasaje en la sección central.
21:54  Rondo - Tempo di Minuetto  El movimiento más conocido de la obra, quizá porque incorpora una sección alla turca, según la moda imperante de la época y que Mozart replicará tres años más tarde al introducir un rondo alla turca, la célebre "marcha turca", en la sonata para piano en La mayor.

La versión es del violinista bielorruso Artiom Shishkov, acompañado de la agrupación belga Orchestre Royal de Chambre de Wallonie, conducida por el maestro alemán Michael Hofstetter.




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2 comentarios :

  1. No cabe duda que la música es belleza y la música clásica es una sublime belleza que expresa sentimientos. El violinista Artiom Shishkov expresa muchísimo y le imprime un sello propio a la versión de Mozart.

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  2. Hola: Así es, la versión es excelente. Muchas gracias por dejar aquí tu comentario, Jennifer. Saludos.

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