lunes, 14 de abril de 2014

Luigi Nono: "Il canto sospeso"



A principios de los sesenta, el compositor italiano Luigi Nono comenzó a dar conciertos en las fábricas italianas con el fin de encontrar en la clase obrera un público nuevo al que interesar por la música clásica, pero no encontró ninguno. Obedecía esta loable actitud a la firme creencia –compartida por su compatriota y notable pianista Maurizio Pollini–, en que el arte debía ser para todos, lo que quizá sea cierto en un futuro lejano, aunque como ya señaló Paul Valéry en 1928: "el futuro ya no es lo que era".

Un músico de vanguardia
Nacido en Venecia en 1924, Luigi Nono comenzó su carrera de compositor durante la Segunda Guerra Mundial, y en 1950 estrenaba su primera obra moderna para orquesta de cámara, Variazioni canoniche, en Darmstadt, donde conoció al año siguiente a su colega Stockhausen quien lo animó y lo comprometió aún más con la música contemporánea. Algunos años más tarde, sin embargo, rompió con el maestro alemán luego de dictar una conferencia que tituló "La presencia histórica en la música de hoy", donde dejaba sentado que la música de vanguardia sólo era genuina si constituía una expresión de rechazo a la cultura dominante.

Luigi Nono (1924 - 1990)
La militancia
Del mismo modo se intensificó su compromiso con el pensamiento socialista. Militante de la resistencia italiana contra el fascismo, ingresó en 1952 al Partido Comunista Italiano, y su obra comenzó a nutrirse de la lucha de los trabajadores del mundo entero por mejorar sus condiciones de vida, lo que se vio reflejado tempranamente en su Epitaffio per Federico García Lorca para voces solistas, coro y orquesta, de 1951-53, a la que seguirá en 1956 su cantata Il canto sospeso, cuyos textos están basados en cartas de los partisanos condenados a muerte por el fascismo.
América Latina no fue ajena en la preocupación de Luigi, y con Una ola de fuerza y luz de 1972 rendirá un homenaje al militante de la ultraizquierda chilena Luciano Cruz, muerto el año anterior.

Il canto sospeso
Dedicada "A todos ellos" (los partisanos), la cantata toma su nombre (en traducción libre, "El canto suspendido") de un verso del poema If we die, de Ethel Rosenberg, que fue condenada a muerte y ejecutada en 1953 en EEUU junto a su marido Julius, acusados ambos de espionaje para la extinta URSS.
La obra, considerada uno de los ejemplos más notables de composición serial de mediados del siglo XX, y que le dio a Nono renombre internacional, está compuesta para voces solistas, coro mixto, orquesta y cinta magnetofónica. Conformada por nueve secciones, que se extienden por 28 minutos, se presenta aquí el último fragmento (solo audio), protagonizado por coro mixto y tres timbales. (Se recomienda su audición con audífonos).


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2 comentarios :

  1. No escuche los timbales ¿me estaré quedando sordo?

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  2. Hola, Anónimo. Es una posibilidad, aunque yo los escucho perfectamente, con audífonos, claro. Gracias por comentar. Saludos

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