domingo, 8 de septiembre de 2013

Moisés Moleiro: Joropo venezolano



El joropo es un baile y un ritmo folklórico autóctono de los llanos de Venezuela y Colombia, probablemente originado en los bailes flamencos y andaluces que el conquistador trajo desde el viejo continente, y que aquí adquirió una nueva fisonomía si bien conservó algunos rasgos como por ejemplo el zapateado. Danza nacional de Venezuela, se baila en pareja, con ocasión de fiestas populares, culturales y religiosas, al compás de la música entonada por un grupo de cantores acompañados de cuatro venezolano, arpa llanera y maracas.

Moisés Moleiro (1904 - 1979)
Luego del natural decaimiento de los valses románticos del siglo diecinueve, que con toda justicia accedieron en su época a un espacio en la música académica y de salón, a principios del siglo veinte los compositores venezolanos retomaron el interés por crear obras que elevaran los ritmos autóctonos a nivel de la academia. Entre muchos otros, es el caso del pianista y compositor Moisés Moleiro, autor de sonatinas y toccatas algo "scarlattianas" pero con síncopa y acento venezolanos, y cuya obra más popular terminó siendo, precisamente, un joropo para piano.

Nacido en el estado Guárico en 1904, Moleiro se graduó de pianista en 1927 y dio su primer recital en 1931. Fiel a su acostumbrado estilo de sencillez y transparencia, el compositor fue capaz de transportar al piano –en 1941– el sabor, el ritmo y el carácter festivo que, en principio, solo podrían entregar cuatro, arpa y maracas. Pieza de alta dificultad técnica, el Joropo de Moleiro debiera ser obra obligada del repertorio de todo pianista latinoamericano con conciencia de sus raíces, aunque solo esté destinada a ser interpretada como bis, debido a su brevedad.

Una versión poco glamorosa (en un matinal de TV, suponemos), pero muy correcta, nos ofrece aquí el pianista venezolano Leopoldo Betancourt. (Ruego disculpar la calidad del audio, pero no encontré una mejor entrega.)


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8 comentarios :

  1. Toca muy bonito el joven.

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  2. Hermosa pieza, pero qué difícil contrapunto. Puro ritmo, casi zambático. Como dice la pianista Paty Rodríguez, para tocar el piano hay que ser inteligente: coordinación, sensibilidad y memoria. Menos mal que no lo aprendí, estaría más loca aún o quizás encauzando la energía que a veces se desborda. CP Gacitúa

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    1. Hola, CPia: Además de esa cosa que llaman inteligencia, como dices, hay que darle duro al famoso "bajo de Alberti", sin que se acalambre la mano. Yo ya me la aprendí, y no quedé tan loco, menos mal. Saludos y gracias por el comentario.

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  3. Una interpretación "demasiado limpia" pero interesante http://www.youtube.com/watch?v=J7EmbTfhGAk&feature=c4-overview&list=UUrTpRlrvBQQ5xxy2rLYpWmA

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    1. Pero ¿eso no es una versión midi? Por eso es "demasiado limpia" como dices. ¿O estoy equivocado?

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  4. Resulta imcomprensible que no exista una versión de esta impresionante obra que tenga calidad técnica como para ser reproducida en un buen equipo musical.

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  5. Hola, Carlos: Así es. Las hay, de calidad técnica como video, pero no muy buenas musicalmente: tocar muy rápido no es sinónimo de nada. Pero la propensión a hacerlo es, increíblemente, muy alta. Saludos y muchas gracias por tu comentario.

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