lunes, 24 de junio de 2013

Antonio Lauro: Vals venezolano "Natalia"



El vals, de tradición europea por naturaleza, llegó a Venezuela a mediados del siglo XIX para adquirir allí una personalidad propia, especialmente desde el punto de vista rítmico, lo cual lo distinguió radicalmente del europeo, pasando a llamarse desde entonces vals venezolano, si bien mantenía la estructura armónica y formal heredada de las normas de la tradición europea. Con el paso de los años, su carácter popular fue perdiendo fuerza a la vez que adquiría peso como pieza de concierto, condición en la que mostrará más tarde un importante desarrollo en el ámbito de la guitarra clásica.

Antonio Lauro (1917 - 1986)
Es aquí cuando interviene uno de los maestros venezolanos con mayor reconocimiento a nivel internacional, Antonio Lauro, a quien el guitarrista australiano John Williams llamó algo graciosamente "el Strauss de la guitarra", y cuyas creaciones son hoy repertorio obligado en los conservatorios de música del mundo entero. Nacido en Ciudad Bolívar de padres inmigrantes italianos, el maestro Lauro hizo en Venezuela una brillante carrera como compositor e intérprete, y hoy está considerado como uno de los principales maestros latinoamericanos de la guitarra clásica.

Su célebre vals "Natalia", una breve pieza de menos de tres minutos de duración (tres secciones que se repiten completas) pero de alta exigencia técnica, es uno de los dieciséis valses venezolanos que escribió a lo largo de su vida y una de aquellas piezas que no pueden faltar en el repertorio del instrumento. La obra data de 1940 y durante veinticinco años se llamó simplemente Vals N° 3, pero el cariño de padre en las circunstancias apropiadas hizo que tomara el nombre de su hija Natalia, quien ha tenido la amabilidad de dejarnos referida aquí la historia con pelos y señales:
“Cuando papá compuso el valse, aún no se casaba con mi mamá y faltaban como 10 años para que yo naciera. La pieza formaba parte de un cuadernillo que tenía tres valses y ese era el número tres. Cuando yo cumplí 15 años, ya existía una versión para orquesta y papá me sacó a bailarlo, lo tocaba la orquesta de Daniel Milano. Bailando me lo dedicó y me dijo que a partir de ese día el tema llevaría mi nombre...".
(Correo del Orinoco, digital, 6 agosto 2010) 


La excelente versión es del guitarrista de origen griego, Nicholas Petrou.


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10 comentarios :

  1. ¡Qué calidad de ejecución! Su toque me recordó a mi abuelo, quien despertara en mí el gusto por la buena música.

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    1. Hola, Anónimo. Tienes toda la razón. La ejecución es impecable, incluso mejor que la de guitarristas de más renombre. Y me reconforta saber que el post haya logrado hacerte recordar a quienes te enseñaron el camino de la música. Saludos. Un abrazo.

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  2. Muy bella pieza
    no la habia escuchado antes

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    1. Hola, Octavio. Venezuela tiene muy buena música. Los valses para piano del s. XIX, por ejemplo, son bellísimos. Lo malo es que encontrar buenos videos en la red es tarea difícil. Saludos y gracias por dejar tu comentario aquí.

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  3. Desde Montevideo, gracias por tanto trabajo compartido. Precioso el vals y su ejecución.

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  4. Hola, Mari. Gracias por tu comentario. Todos los valses de Lauro son muy bellos pero Natalia les ganó a todos. Algo similar ocurrió con el famosísimo Sueño de amor de Liszt, que son tres, pero todo el mundo conoce solo uno. Saludos, y gracias otra vez por tus palabras.

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  5. sin palabras natalia es una tonada especial tiene esencia europea en el ritmo pero es meramente criolla y gusta a morir douglas maracay venezuela

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  6. Hola, Douglas. Toda la razón. De esencia europea, el manejo del ritmo es absolutamente propio. Salvo en unos pocos compases, quizá pa recordar al oyente que se trata de un vals, el acento va casi siempre donde los europeos dirían que no debe. Saludos y gracias por dejar tu opinión aquí.

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  7. Un vals de una belleza extraordinaria. La versión de Nicholas Petrou, a quien no había escuchado hasta ahora, es realmente magnífica. Muchas gracias por compartirla con nosotros.

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  8. Hola, Juan. Tienes razón. La versión de Petrou se distancia, para bien, de otros intérpretes, incluso más renombrados.
    Y gracias por dejar aquí tu comentario.

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