miércoles, 31 de octubre de 2012

The People United will Never be Defeated


Celebración del triunfo de Salvador Allende, en Chile, 1970. Arpillera.

A mediados de los años ochenta, el autor de este blog vivía en Caracas, Venezuela. Como le gustaba la música, solía acercarse a una feria del disco que quedaba en Chacaíto, y se paseaba largo rato por sus estanterías sin comprar nada. Una tarde se encontró de sopetón con una carátula que ponía en el título "The People United will Never be Defeated". Parecía chiste. Pero no. Se trataba de la edición norteamericana del disco del grupo chileno Quilapayún, que contenía el himno y posterior símbolo universal de la lucha de los movimientos sociales "El pueblo unido jamás será vencido", del compositor chileno, Sergio Ortega, fallecido en París, el 2003.

Sergio Ortega (1938 - 2003)
Para ese año, 2003, la popular Wikipedia tenía apenas dos años de vida. Si Ortega viviese hoy, podría "googlear" exactamente el título de su composición, en inglés y, a diferencia de este bloggero, no se sorprendería al ver que la primera entrada ofrecida por el buscador es la correspondiente a Wikipedia, conducente a un extenso artículo sobre la obra para piano así llamada, The People United will Never be Defeated, del compositor y pianista Frederic Rzewski, nacido en Massachussetts, en 1938, y cuya obra en su conjunto está inspirada mayormente por las luchas sociales de nuestro tiempo.


La obra es prácticamente desconocida en Chile, aunque tiene larga data. Apenas tres años después del golpe de estado que derrocó a Salvador Allende, el conjunto de 36 variaciones para piano sobre el himno de Sergio Ortega tuvo su estreno en el JFK Center for the Performing Arts, en Washington, a cargo de la virtuosa americana Ursula Oppens, quien la solicitó a Rzewski como complemento moderno para su performance de las Variaciones Diabelli de Beethoven.
La obra, de alrededor de cincuenta minutos de duración, apela en buena parte a la escritura romántica del siglo XIX, no obstante su amplio uso de lenguaje y técnicas propios del siglo XX. Se presentan aquí el tema y las primeras diez variaciones, interpretadas por su autor, Frederic Rzewski.



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7 comentarios :

  1. ...es por eso que la revolución de los pueblos de américalatina permanecerá abierta y ni el más astuto cerrajero podrá meter llave a la presencia libertaria del hombre. Ni aún que se quiera lo que no se debe, es, ni será posible. Compañero blogista esta canción me trae a la memoria mía cosas que nadie sabía y que yo diré al momento. Llovía torrencialmente allá en paradero veinte y como si esperara un milagro estaba toda la gente. Dijo un compañero de repente que se le va a hacer las cosas son así no más y que la vida es así y que se yo....(continuará)...

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  2. Me emociona hasta las lagrimas¡¡,ademas conocí a Sergio Ortega en la Escuela de Bellas Artes de la U de Chile en el Parque Forestal¡¡

    gracias amigo¡¡

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    1. Me alegro, pues, de provocar emociones, con la música de otros. Hace mucho tiempo que debí hacer este pequeño homenaje a Sergio Ortega. Pero no conocía a Rzewski.
      Gracias por el comentario.

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  3. impresionante amigo.......fue una buena sorpresa

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    1. Pa mí también lo fue. Gracias por tu comentario.

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  4. Espectacular, Dago... Gracias!!

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    1. Gracias a ti, Queca, por escuchar, comentar y difundir.

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