viernes, 22 de junio de 2012

La Catedral de Mangoré



A pesar de que gran parte de su vida transcurrió en el siglo veinte, la música del guitarrista y compositor paraguayo Agustín Pío Barrios (1885 - 1944) se identifica con el período musical conocido como "romanticismo tardío". Harto tardío, en mi impresión. Sin embargo, romántica y todo, parte importante de su obra presenta una gran influencia de la música folklórica de sur y centroamérica.

Nacido en Misiones, Paraguay, Agustín Pío Barrios dio sus primeros pasos en la música de la mano de su madre, quien se desempeñaba como profesora de la escuela de niñas de la localidad. Sus siete hermanos tocaban algún instrumento y formaban en conjunto la llamada Orquesta Barrios, de la que formó parte hasta los 13 años cuando un compatriota, músico de renombre, lo introdujo en el repertorio de la guitarra clásica. Así llegó a conocer la obra de Tárrega y Fernando Sor, entre otros.


En el año 1907 realizó su primera presentación como solista y al año siguiente ya era conocido en todo Paraguay. Luego vendrían las giras por Sudamérica (Argentina, Brasil, Chile y otros) y como recompensa se va a ganar el calificativo de "mago de la guitarra". En la década del 30 viajará a Europa, logrando así el reconocimiento universal, como compositor y guitarrista eximio. En 1932 se presentó en Brasil como Nitsuga (Agustín al revés) Mangoré (el nombre de un cacique guaraní), el Paganini de la guitarra, lo que llevó a que posteriormente fuese conocido en todo el mundo como Agustín Barrios - Mangoré.

La pieza La Catedral es considerada su obra cumbre. Compuesta alrededor de 1912, y según algunos inspirada en la música religiosa de Bach, está conformada por tres movimientos, a pesar de su breve extensión: Preludio saudade, Andante religioso (1:26), y Allegro solemne (3:17), este último de gran exigencia técnica. Se ha constituido, asimismo, en componente ineludible del repertorio universal para guitarra clásica.
La versión pertenece a la bella y destacada guitarrista croata Ana Vidovic.



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3 comentarios :

  1. Gracias por difundir también la música de nuestro continente, tan desconocida. Primera vez que escucho una pieza de Agustín Pío Barrios. Excelente la interpretación de Anita.

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    1. Si no hubiese sido porque tuve un gran amigo guitarrista, jamás habría conocido a Agustín Pío, creo yo. Así de poca difusión tienen los compositores que con propiedad llamaríamos nuestros. Sea éste, pues (qué elegancia), un granito de arena con ese propósito.
      Gracias por su comentario, señora Queca (¿o señorita? me disculpa si no acerté). Siempre serán muy bienvenidos.

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  2. Oh, dulce instrumento de nuestros campos...

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