domingo, 6 de mayo de 2012

George Gershwin: Tres Preludios



Cuando George Gershwin vio la luz en América, en 1898, el gran país del norte comenzaba a despuntar como potencia poderosa y expansionista. Acababa de arrebatarle a España sus últimas posesiones en El Caribe y las Filipinas, e iba camino de convertirse en la gran potencia imperialista  del siglo veinte. El país se afincaba territorialmente y al mismo tiempo, miles de emigrantes se acercaban a América del Norte debido a la onda expansiva de la Revolución Industrial en el continente europeo.

Procedente de San Petersburgo, la familia Gershovitz llegó a la tierra prometida en la segunda mitad del siglo XIX, y al poco tiempo, en un afán comprensible de integración, americanizó su apellido cambiándolo por Gershwin. Sus hijos serán George e Ira, el primero músico y pianista, el segundo, letrista de las canciones de su hermano menor.

George Gershwin (1898 - 1937)
Las tres piezas breves conocidas como Preludios –y que deben entenderse como una obra única– fueron estrenadas en 1926, un año después del estreno del concierto para piano. Se convirtieron inmediatamente en un éxito indiscutible, pues calzaban a la perfección con el ambiente "simultaneísta" que pregonaba la integración del jazz con la música llamada seria, tarea que, en opinión de sus contemporáneos, solo George Gershwin estaba en condiciones de llevar a cabo. Así lo había demostrado rotundamente con su Raphsody in blue, de 1924.

La versión es de Krystian Zimerman. Cada uno de estos tres preludios no dura más de dos minutos. En el video, el resto son aplausos entre preludio y preludio. Como Youtube últimamente nos permite husmear en el futuro, basta posar el cursor en la "línea de tiempo" para saber si Zimerman está recibiendo aplausos o está trabajando. El segundo preludio, una melodía lenta y melancólica, permite que un blues haga las veces de un adagio en esta pequeña obra maestra de la que, dicho sea de paso, se han hecho transcripciones para orquesta, una de ellas, surgida del magín de Arnold Schönberg.

 

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