jueves, 5 de abril de 2012

Schubert: Impromptus Opus 90 (II)




Del total de ocho impromptus compuestos por Schubert en 1827 sólo dos de ellos fueron publicados en vida del compositor: los primeros dos del Opus 90. Los restantes y los cuatro del Opus 142 sólo vieron la luz pública en el año 1857, a treinta años de su composición.
El Impromptu N° 2 del Opus 90, que ahora escuchamos, forma parte, junto al N° 1, de aquel par de impromptus que Schubert alcanzó a ver publicados en vida. Se ha querido ver en él, un estudio, o el germen, de los que vendrán posteriormente de la mano de Chopin y Liszt (a la sazón, de 17 y 16 años, respectivamente). La laboriosa tarea encomendada a la mano derecha apoya esta propuesta. Una muy cuidadosa a la vez que animada articulación se torna esencial para conseguir que esta casi interminable serie de tresillos en tempo allegro suenen clara y límpidamente. La versión es de Krystian Zimerman.

Pese a su delicada salud, el último año de vida de Schubert fue pródigo en composiciones, pero esto no se tradujo en mejora de su situación económica, debido fundamentalmente a la cicatería de sus editores. Incluso en 1821, cuando el nombre de Franz ya aparecía en los periódicos y sus obras "fáciles" se escuchaban en los salones de la alta aristocracia, los editores se mostraban reacios a la publicación de su obra. Y para muestra, un botón. Ante la solicitud de un grupo de amigos de Schubert dirigida al editor Peters, de Leipzig, para que publicara determinadas piezas de Franz, éste respondió señalando:

"Mi esfuerzo va hacia los artistas ya consagrados, con los cuales puedo ganar más dinero... la misión de revelar nuevos talentos es para otro. El día en que el compositor se haya hecho un nombre y sus obras sean reconocidas, yo seré el hombre que buscan, porque en este caso la publicación de sus obras entrará en mis planes".
Nada nuevo bajo el sol.

El tercer Impromptu es, indudablemente, el más hermoso de la serie, a la vez que el más acariciado por el público y también por los pianistas, en razón de su tierno y sereno canto, encargado a la mano derecha que se "autoacompaña" con arpegios quebrados en permanente sordina para no apagar la melodía. La mano izquierda hace "trinos" en el bajo, en los momentos que Franz estimó hacía falta.
La versión es del afamado maestro de origen checo Alfred Brendel, un curioso caso de pianista poco menos que autodidacta.

...........................................................................................................................................

Amigo visitante:
Si te gustó el artículo, mucho te agradecemos si lo compartes en Facebook, o Twitter, o lo recomiendas en Google

10 comentarios :

  1. Qué buenos los vídeos. Voy a tener que agenciarme esos varios conjuntos de impromptus.
    ¿Parece que era muy importante el papel de los editores en aquel tiempo, no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Dani:
      Sí, era importante. A algunos (autores) les iba bien y a otros no tanto: el caso de Schubert. Pero Beethoven llegó a escribir algo así como "yo pido y ellos me pagan". La cita completa está en este blog: en "Beethoven y los buenos tiempos". Puedes buscarlo allí arribita, al principio.

      Eliminar
  2. A propósito de un diálogo de sordos en Viña la semana pasada, hazte ver por un otorrino en cuanto cierta sordera a matemáticas y musica; quizás el "adre" marino te tapó algún conducto. Consulta lo siguiente: http://www.lpi.tel.uva.es/~nacho/docencia/ing_ond_1/trabajos_06_07/io5/public_html/p1.html y cuentale el resultado a la Marce.
    Saludos
    Jorge

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy bien, pos. Seguiré tus instrucciones al pie de la letra.
      Gracias por tu comentario y el link. Veremos de qué se trata.

      Eliminar
  3. Increíble la hermosura de esta pieza musical....
    Saludos,

    Mauricio Alvarado Bañados.

    ResponderEliminar
  4. Supongo que más te gustó la segunda, o sea, el tercer impromptu. No hay quien pueda permanecer indiferente a él aunque a mí me encantan los dos.
    Gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  5. alvaro perez campos16 de abril de 2012, 16:21

    Pianista tardio :como siempre muy buenos los comentarios y tambien los videos .Te felicito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tu primer comentario, Alvarito. Espero que vengan más, así no pierdo el entusiasmo. Gracias por las felicitaciones.

      Eliminar
  6. Krystian Zimerman un estupendo control de los dedos al tocar los tresillos, lo interpreta de una forma muy compacta y dulce a la vez dándole un color en general muy perfecto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Anónimo: Muy acertado tu comentario, y muy profesional, por cierto. Gracias por dejar aquí tus impresiones. Un saludo.

      Eliminar

Deja aquí tus impresiones, por sencillas que sean. Tu opinión nos interesa a todos.