martes, 18 de octubre de 2011

Grieg: Concierto para piano




Desde fines del siglo XIV, la ciudad de Bergen, en Noruega, había formado parte de la Liga Hanseática, agrupación mercantil y política de ciudades y gremios destinada a preservar la hegemonía comercial del norte de Europa. A pesar de abandonar la asociación en 1763, para mediados del siglo XIX Bergen era todavía una ciudad próspera e igualmente privilegiada por su inspiradora belleza.

En esa estimulante ciudad tuvo la fortuna de nacer el compositor y pianista Edvard Grieg, el gran músico nacionalista noruego y autor de las suites Peer Gynt. Para mayor fortuna, lo hizo como el cuarto vástago de una familia que gozaba allí de sólido prestigio social: el padre como exitoso empresario amén de cónsul inglés y la madre como pianista de no poco talento además de escritora.

Edvard Grieg (1843 - 1907)
Después de recibir de su madre las primeras lecciones de piano, Edvard ingresó al Conservatorio de Leipzig a los 15 años y a los 20 obtuvo su diploma. Regresó a Escandinavia pletórico de ilusiones, con una carpeta llena de piezas para piano y un libro de canciones, pero la vida cultural de Noruega no era la de Europa central, de modo que las posibilidades de seguir allí una carrera profesional como músico se presentaban escasas.

Como era de esperar, trató de ganarse la vida como profesor particular. Para ello se trasladó a Cristianía (el actual Oslo), y agregó a sus actividades la de director de una sociedad coral, con lo que pudo afrontar de mejor forma el matrimonio con su prima Nina, también oriunda de Bergen, en 1867. Sus nuevas obligaciones no le impidieron seguir trabajando en la composición y en fecha tan temprana como el año siguiente a su enlace, en 1868, vieron la luz el primero de sus diez libros de Piezas Líricas para piano y el flamante Concierto para piano en la menor.


Concierto en La menor opus 16
Dos años más tarde, en 1870, Edvard recibió una invitación de Franz Liszt para que lo visitara en Roma. Edvard llevó consigo el concierto para piano. Liszt tomó la partitura y leyendo a primera vista tocó la parte del piano y la orquestal. Conmovido por su belleza, felicitó calurosamente a Edvard. Según un testigo presencial, ante semejante loa Edvard se portó a la altura y sólo hizo notar que, claro, el maestro lo había tocado un poquito rápido.

Compuesto a la edad de 25 años, el concierto acusa alguna influencia de autores anteriores como Schumann o Mendelssohn, incluso Liszt, si ponemos atención a los pasajes virtuosos. Según los estudiosos, pese a que no se descubre en él una cita precisa a uno u otro tema folklórico concreto, Grieg logró infundir en la obra un aliento romántico claramente inspirado en la cultura popular escandinava.

Movimientos
00       Allegro molto moderato  Contiene el tema que lo ha hecho popular.
14:27  Adagio  Intimista y soñador
21:33  Allegro moderato molto e marcato  Un final majestuoso y brillante. En mi modesta opinión, Grieg anuncia aquí a un compositor moderno, que recién vendrá al mundo treinta años más tarde: George Gerswhin.

La versión es del maestro Arthur Rubinstein, acompañado de la London Symphony Orchestra dirigida por André Previn.


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5 comentarios :

  1. Dago querido, lamento decirte que Grieg me patea. Lo encuentro insípido y sus pocos aciertos en la sensibilidad musical duran solo instantes. No sé si puedes pasarnos a tus maiguitos alguna de sus sinfonías que son un poquito más pasables. Existen seguidores acérrimos de Gieg como mi hija, pero esta pieza especialmente me parece que solo contribuye a la cultura del feismo. Besos, Carmen Pía

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  2. Bueno, debo decirte que no estás sola. A Debussy también le pateaba y no se cansó de denigrarlo, lo que no impidió que su único cuarteto de cuerda en sol menor tomara como modelo, al parecer, el propio de Edvard Grieg.
    Sobre gustos... ya sabemos, y gracias por el comentario.

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  3. Te patea por que eres una ignorante carmen pía, lo mismo dijo una crítica de piano disque musicóloga acerca de la obra de Ponce: Ferial, que el desarrollo temático era muy absurdo y vulgar. Por favor... Cuando sólo sabes hablar de tus gustos con lenguaje emotivo y no técnico, mejor cálla y quédate escuchando, cuando hayas estudiado a Grieg desde el lado contrapuntístico y me dices que falta y que nó, puedes seguir hablando. Sin embargo has terminado las obras de Grieg, lo que en su caso es el mejor halago para el artista. Y por el amor de Dios Debussy era un pedante, no se le pudo igualar ni tantito a Ravel, para lo cual él era el macho y Debussy la hembra, estudia un poquito de musicología y rebate mis argumentos

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  4. Ah, por cierto quien era Debussy al lado de Liszt???. "Keep steadily on, I tell you, you have the talent and the capacity, but don't let them intimidate you."

    --Franz Liszt, to Edvard Grieg

    Para esto en este caso ustedes serían como Marsias ... Mario Lavista

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  5. Pero no peleen...
    Gracias a todos por sus ilustrados comentos.

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